jueves, 14 de abril de 2011

Veintitantos


Ayer, después de terminar de escribir la reseña de Pomelo y Limón, me quedé pensando en dos cosas:

1. Tal vez había sido demasiado exigente con este libro.
2. Al parecer no hay novelas para gente de mi edad.

Respecto al primer punto, tengo que confesar algo. No me gusta escribir reseñas de libros que no me convencen del todo. Prefiero escribir reseñas de libros que me encantan, hacerles publicidad, animar a otros a que los lean. Los libros que no me gustan prefiero no mencionarlos. Lo malo de Pomelo y Limón es que no está en ninguno de los dos extremos. Como dije en la última entrada es una novela linda, creo que a muchos chicos les va a encantar y eso es lo que cuenta, ¿no? De verdad creo que el problema no fue la novela, sino la lectora, o sea yo. Esta historia no era para esta lectora y últimamente me ha pasado seguido, lo cual me lleva al punto número 2 y a una pequeña anécdota.

El viernes pasado fui a una librería y por primera vez me sentí incómoda. Tuve mis motivos, en primera, la sección de libros en español tenía puros libros de autoayuda y de Pablo Coelho (no soy fanática de ninguno de los dos). Decidí ir entonces a la sección de literatura juvenil, con la esperanza de encontrar algo bueno entre centenares de libros no tan buenos y me encontré con dos cosas que casi me hicieron salir corriendo: había una nueva sección (bastante grande por cierto) llamada "romance paranormal" y ya se imaginarán qué tipo de libros tan originales se encontraban en esa estantería. La segunda cosa que me encontré fue el peor libro que he leído en mi vida. Este libro había salido únicamente en formato electrónico y de manera independiente y ahora resulta que alguna editorial finalmente lo había publicado en formato impreso (y de pasta dura) y no sólo eso, sino que la novela fue finalista del premio del libro independiente del año (o algo así). Creo que el mundo se está volviendo loco.

Y bueno, después de esta anécdota ahora sí al punto número dos: ¿Dónde están las novelas para la gente de veintitantos? Sí, sé que podemos leer cualquier tipo de libro, que no hace falta la etiqueta de "literatura para jóvenes profesionales", pero aún así parece que hay un vacío. Hay literatura infantil, juvenil y literatura (normal). Conozco mucha gente en sus veintitantos que disfrutan de leer cualquier tipo de libro, algunos leen clásicos, otros literatura juvenil, otros literatura latinoamericana, otros leen de todo.

A mí en lo particular me gusta leer (y escribir) literatura juvenil; me gustan los libros de aventura, los libros fantásticos, los que hacen que me pierda en la historia. Últimamente, tengo problemas para encontrar un buen libro de literatura juvenil que me guste, cuya historia sea original. Estoy casi resignada a no encontrar personajes con los que me identifique, no es realmente un requisito, puesto que la gran mayoría de los libros de literatura juvenil cuentan con protagonistas menores de dieciocho años. Precisamente por esto llegué a plantearme: ¿no sería genial si hubiera libros con elementos de literatura juvenil, pero en lugar de estar dirigidos a adolescentes de 12 a 19, estuvieran dirigidos a gente de 20 para arriba?

Tal vez sí hay este tipo de libros y yo no he sabido encontrarlos. El único que me viene a la mente es I am the Messenger, de Markus Zusak, un libro genial por cierto, acerca de jóvenes en sus veinte. Lo malo es que creo que no está publicado en español. ¿Hay algún otro que se les ocurra? ¿Algún libro que me recomienden?

¿Ustedes qué piensan? Sé que entre ustedes hay gente en sus veinte, treinta, cuarenta, cincuenta y más que le gusta leer literatura juvenil. ¿Les gustaría leer algo dirigido a nosotros?

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Será que ya crecí?


Acabo de terminar de leer hace unos minutos (literalmente) el último libro ganador del Premio Gran Angular de España, dedicado a la literatura juvenil. Este año, la obra ganadora se titula Pomelo y Limón y, gracias a la tecnología y a que este año también salió a la venta en formato electrónico, me fue posible leerlo apenas unas cuantas semanas de que hubiera salido a la venta.

Sí, sí, ya sé, que no es lo mismo leer un libro electrónico que uno de papel. A mí también me hubiera gustado leerlo en papel, pero por mi ubicación geográfica hubiera tenido que esperar mucho tiempo. Digamos que por acá (para mi desgracia) escasean los libros en español, hay que pedirlos por Internet y resignarse a no encontrar todo lo que se quiere leer.

En fin, volviendo a la trama del libro, ahí les va: Se trata de un par de adolescentes (María y Jorge) que son vecinos, que se quieren, cuyas madres son famosas y por causa de su fama, la relación entre los dos chicos se vuelve un gran lío en la prensa española, luego a los chicos les prohíben estar juntos, etc. Créanme, no le arruiné la historia a nadie contando esto. Es una novela muy al estilo Romeo y Julieta con un toque de tecnología. Creo adivinar que ése fue el principal motivo por el cual Editorial SM la premió: el uso de facebook, blogs, celulares (móviles) y demás dentro de la novela.

Confieso que al principio me costó leerla, no lograba atraparme, sentí que se introdujo la historia unas cinco veces y yo lo único que quería era ¡leer la historia! Además de que todo parecía estar en desorden y no tener sentido (esto se corrigió y entendió mucho mejor avanzada la historia). Pero bueno, superado ese primer tope la trama se volvió tierna, por lo menos hace pensar en cómo es el amor cuando uno tiene unos catorce o quince años, lo lindo que es empezar a salir con alguien, estar enamorada/o de tu novio/a, el principio de una relación, etc. En eso le doy un gran punto a la autora; seguro que muchos chicos y chicas se verán identificados y se emocionarán con esta parte.

Luego sigue el conflicto, la parte más dramática de la novela, un rumor terrible que yo ya veía venir, pero al mismo tiempo deseaba estar equivocada porque se me hacía un recurso algo trillado.

En general, (¿qué puedo decir?) es una historia linda. No quiero sonar dura, de verdad que no. Sé lo que es estar en esos zapatos, los de autora. Desde mi perspectiva no es la más grande historia de amor que haya leído ni la más romántica ni la más original.

Mientras leía, le contaba a mi esposo mis inquietudes y opiniones acerca de este libro. Al escuchar todo lo que tenía que decir de esta obra, muy atinadamente me dijo: "A lo mejor es que ya creciste." Es decir, que tal vez este libro ya no es para mí y creo que tiene razón. Tengo veintisiete, no quince. Y esta novela es para chicos. Amo la literatura juvenil porque me hace soñar, porque siempre se trata de la historia, porque no se hunde en complicaciones, porque no necesita un lenguaje rebuscado para contar algo fantástico. Me da miedo pensarlo, pero, ¿será que ya estoy demasiado grandecita para leer literatura juvenil :s?

Puede ser.

Pero también sé como lectora que las obras de arte perduran sin importar el tiempo, que las grandes obras de literatura juvenil son capaces de conmover a jóvenes y adultos, que tocan las fibras más sensibles de cualquier corazón humano. Sé que así tenga treinta, cincuenta o cien años (bueno tal vez no tantos), voy a seguir creyendo que La Ladrona de Libros, La Espada Azul y Harry Potter y el Prisionero de Azkaban son excelentes libros y todos son de literatura juvenil. Sé que así tenga treinta, cincuenta o cien años, Crepúsculo me va a parecer una novela terrible.
Pomelo y Limón no está en ninguna de las dos categorías mencionadas arriba. La prueba más difícil que un libro tiene que superar es la del tiempo. ¿Recordaremos Pomelo y Limón?