martes, 1 de marzo de 2011

¿Será el fin de las Editoriales?


El día de hoy me encontré con un artículo muy interesante:

¿Se pueden vender 100,000 ebooks al mes sin el respaldo de una editorial? Sí, Amanda Hocking lo hace.

Nunca seré de los que renieguen del buen trabajo que hacen muchas editoriales, especialmente de las pequeñas.

Nunca renegaré del libro en papel, que sigue siendo casi un objeto fetiche para la mayoría de los que escribimos.

Pero siempre, siempre aplaudiré, hasta con las orejas si es necesario, los casos de éxito de autores independientes que gracias a Internet y las herramientas la Red pone a nuestro alcance (existieran ya antes o no), léase autoedición, léase libro electrónico, léase crowdfunding, léase impresión bajo demanda, han podido prescindir de cualquier tipo de intermediario, por su propio deseo o quizás, porque no han tenido otra opción.

Amanda Hocking es una chavala de tan sólo 26 años (creo que me estoy haciendo viejo), que además de mirarnos de forma harto desafiente desde las fotos, es un caso apabullante de éxito como autora independiente.

Cuentan en el blog Alt1040 que es considerada como la autora independiente con más ventas en la tienda de Kindle. Su estrategia se basa en vender los ebooks a precios bajos, 3 dólares o incluso un dólar, pero como vende mucho, como digo en el titular 100.000 ejemplares, ¡cada mes! y Amazon le da el 70% de lo recaudado al autor, la cuentas salen, ¡salen de sobra!

¿Podría pasar algo similar en España? Pues evidentemente es complicado. Estamos hablando de un gigante como Amazon y de un “publico ciclópeo” como el estadounidense. Como he comentado varias veces aquí vamos aún no un paso, sino muchos por detrás, y 100.000 copias al mes se me antoja una cifra que no podría alcanzar ni el más reputado de nuestros literatos. Pero sí estoy convencido de que en el futuro podremos hablar aquí de varios escritores que se ganarán sus lentejas como autores independientes, aunque sin barajar cifras tan estratosféricas, algo que por otro lado es difícil de conseguir aquí incluso en la más grande de las editoriales convencionales.

Para quienes quieran leer el artículo en donde lo encontre:
http://www.javiderios.com/?p=728

Y ahora una pequeña opinión.

¡Creo que es una fabulosa noticia! Lo que esta chica ha logrado es digno de admiración; aún no leo ninguno de sus libros, pero sus números son impresionantes. Valdrá la pena darse una vuelta por Amazon para ver de qué se tratan su novelas. (Ojalá que de vampiros no).

Por mi parte, tengo ambos puntos de vista. Una parte de mí me dice que no hay nada como un libro impreso que ha pasado por varios ojos y lecturas que lo revisan y lo pulen para explotar todo su potencial. El año pasado me tocó leer un libro sin editar en Kindle y (hasta ahora) ha sido el peor libro que he leído en toda mi vida. Déjense del contenido y las centenares de páginas que están demás, hay faltas de otrografía por doquier y la novela no tiene pies ni cabeza. Leer este libro me hizo entender la importancia que tiene una editorial y todos los que trabajan en ella. Son ellos quienes pueden transformar un buen libro en un gran libro.

La otra cara de la moneda son los límites que tiene una editorial. Les doy un ejemplo (y que conste que no es queja, simplemente me pongo como ejemplo): Entregué mi última novela el 1° de Noviembre pasado. Hoy es 1° de Marzo y nadie en mi editorial ha leído mi novela. Lo sé porque le pregunté a mi editora y me dijo que estaba programada para leerse hasta abril. La gente que trabaja en mi editorial es siempre muy amable, conozco a varios en persona, siempre resuelven mis dudas y son de mucha ayuda. Ni hablar de que fueron quienes me dieron una oportunidad de oro y les estaré eternamente agradecidos. Sin embargo, cada vez que algún lector me escribe preguntándome cuándo voy a sacar mi siguiente novela, no tengo otro remedio que decir "no sé". La velocidad con que se mueve el proceso editorial es lento (y en lo personal, una completa tortura).

La desventaja más importante: tantos escritores nuevos, sedientos de una oportunidad de ser escuchados (o mejor dicho leídos) y que les será casi imposible publicar durante su vida porque nadie les dio un voto de confianza. A pesar de tanta basura, también hay libros y autores que ¡merecen ser publicados! Por eso me da gusto lo que pasa con esta chica que publica independiente en Amazon. Muy bien por ella, porque no se dejó vencer por un no, porque no tiene que lidiar con un proceso lento, porque no tiene que esperar a que alguien lea su novela y porque encontró un lugar donde su voz es escuchada.