domingo, 16 de enero de 2011

Perfección


Hace poco vi la película Black Swan, para quienes no han visto los cortos, se trata de una bailarina de ballet que es elegida para el papel principal en El Lago de los Cisnes. Después de salir del cine me quedé pensando mucho en esta historia; la verdad es que me impactó mucho. Es una de esas películas que turba; es intensa y convincente, por momentos hasta parece una pesadilla.

No voy a revelar lo que pasa en la película, para que vayan a verla. Sólo quisiera hablar de algo que noté en el personaje principal, una característica que, desde mi punto de vista, resaltó entre las otras: la obsesión con la perfección.

¿Y por qué estoy pensando en esto? Se preguntarán ustedes. Lo pienso porque fue muy fácil hacer la conexión. Para las personas que nos dedicamos a cualquier arte, el deseo de perfección está presente; no como personas (todos somos imperfectos), sino en nuestro trabajo, en nuestro arte. ¿Será que estoy equivocada? Tal vez hago un falso consenso, quizás sólo deba hablar por mí. Cuando escribo, mi primera intención es, por supuesto, contar una historia y lo hago porque escribir es mi pasión, porque amo escribir. No obstante, ya que mi historia tiene pies y cabeza me dedico a mejorarla, pulirla, editarla y pensar qué puedo cambiar, quitar, agregar, etc. Todo esto con la intención de que sea perfecta.

Me pasó con mi última novela, la que está en manos de la editorial en estos momentos. La leí incontables veces y, por supuesto, no me atreví a entregarla hasta que estuviera lista y (ante mis ojos) perfecta. A mí me gusta revisar cada detalle, (como decimos en México) casi con microscopio para sentirme segura de lo que he escrito. Y una vez que entregas para que alguien más lo lea, ya sea por un concurso o para consideración a una editorial, es como dejarlo ir, como por fin dejar de trabajar en ese proyecto. Al principio no tuve problema; estaba segura de haber revisado cada detalle, de que todo en la historia coincidia hasta la última línea. Sin embargo, con el pasar de las semanas, salen detalles, ideas para agregar o quitar, los "hubiera hecho esto", "quiero agregar lo otro". El querer que mi obra fuera perfecta me estaba volviendo loca.

Esta reflexión me llevó a preguntarme algo que no me había preguntado: ¿existe una novela perfecta? ¿Una obra de arte perfecta? Aún cuando una obra de arte sea sublime ante millones de ojos, siempre habrá alguno al que le parecerá que no lo es, que algo le sobra o le falta.

A la protagonista de Black Swan le pasan muchas cosas por culpa de su obsesión con la perfección. Sí lo logra, logra ese momento perfecto, su danza perfecta y todos a su alrededor concuerdan con que no pudo haberlo hecho mejor, pero, ¿a costa de qué? ¿Hasta dónde debemos llegar para que una obra alcance todo su potencial? ¿Vale la pena arriesgarlo todo?

No sé. La respuesta lógica sería no; porque además de ser escritora hay muchas otras cosas y roles, personas que hacen de mi vida un evento luminoso y poner en riesgo todo eso para lograr la perfección no me convence para nada. Sin embargo, hay una parte de mí que lo desea, que se obsesiona con la perfección, que con tal de lograrla se sumergería en las tinieblas sin pensarlo dos veces: un cisne negro.

13 comentarios:

  1. Hola!
    Me encantó tu entrada... tu debate interior.
    Para mí le perfección es perfecta (valga la redundancia) o deja de serla depende los ojos que la miran.
    Pero la obsesión del artista (o cualquier persona obsesivamente prerfeccionista en su vida) puede llevarlo a cosas increíbles, impensables para que lo suyo sea (según él) perfecto. Y siempre le va a encontrar un miga de "imperfección" que lo va a obsesionar/perseguir, porque hasta su visión de la perfección va a ir cambiando.
    En fin, nada es perfecto... y todo es perfecto (o casi, pero limitémonos al arte en este caso)... sólo depende de los sentidos y sentimientos.

    Saludos desde Argentina!!
    JMH

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  2. Hola, Paulina. Qué bueno verte de regreso en el blog.

    Tienes razón, a veces la obsesión por una perfección en todo lo que hacemos, si bien por una parte podría ayudarnos a ser mejores en lo que ahcemos, por otro nos inhibe porque creemos que nunca podremos alcanzar los estándares necesarios.

    Me ocurre mucho con las historias que quiero plasmar, siempre surgen detalles, momentos, personajes o situaciones que me hacen replantear toda la historia, y dejo el resultado final siempre en standby.

    En tu caso es necesario, y vale la pena, dado el resultado de tu primer libro, a mi parecer el libro perfecto para recomendar a gente en busca de nuevas historias (ya lo leyeron 3 familiares mios en menos de 1 mes, necesitaré un libro nuevo).

    BTW, gracias por el comment de los dibujos de el Quinto Dragón. En una de esas se los mando a tu editora, a quien tengo el agrado de conocer.

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  3. Hay que tener mucho cuidado con pretender la perfección de un libro. Comprendo perfectamente de lo que hablas porque a mí me pasa, hasta el punto de haber dejado de escribir durante un año entero por no tener que desgastarme bajo esa sensación obsesiva.
    Por lo tanto puedo asegurarte que no es bueno. Lo sé porque en cuanto intento corregir algo mío que daba por concluido vuelvo a empezar con lo que cuentas: cambiar esto por lo otro, pulir aquello, reescribir lo otro, y lo que es peor. Saber que cualquier cambio lo estropea.
    Creo que fue Carlos Zafón quien lo dijo: Sabes que un libro está terminado cuando al intentar mejorarlo sólo lo estropeas.
    Saludos

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  4. Hola Paulina, me gustó mucho tu entrada. Tienes razón, todo arte lleva a la búsqueda de la perfección y eso es bueno siempre y cuando no llegue a extremos negativos. Las obsesiones con la perfección en el ballet son a veces un poco más notorias que en otros artes porque afectan en el nivel físico más que en cualquier otra área creo. Yo hice ballet durante 18 años y pude ver como algunas bailarinas dejaban de comer para llegar al peso adecuado, practicaban de forma obsesiva al punto del desmayo, etc. Nunca llegué a ese extremo de obsesión, pero creo que sí sentí de cierta forma una adicción por la perfección. La siento cuando escribo, pero de forma diferente creo. Es una obsesión más sana.
    Estoy esperando que Black Swan llegue al Perú para poder ir a verla.

    Saludos,
    Meli

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  5. Hola JMH, estoy de acuerdo contigo en eso de que la percepción de la perfección es algo subjetivo. Como mencioné en la entrada, siempre va a haber alguien que no tenga la mínima consideración por el trabajo de otro y le vea imperfecciones que tal vez ni siquiera estén allí. Bien dices, todo depende de los sentidos y los sentimientos.

    Gracias por tu comentario y saludos hasta Argentina :)

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  6. Hola Armando, entiendo perfectamente lo que dices: es pensar (¿o más bien dudar?) que lo que escribimos no está a la altura de lo que imaginamos. Para diferenciar entre una historia que está lista (conste que no dije perfecta) y una que necesita cambios y más trabajo, hace falta práctica y tal vez hasta una larga preparación interna.

    Algo que siempre hago una vez terminada la historia es dejarla descansar por unos cuantos días, pero no mucho tiempo; luego volver a leer y observar qué reacción me provoca como lectora.

    Cambiando el tema, muchas gracias por recomendarle mi libro a tu familia. Ojalá que les haya gustado. Y sí, anímate a mandarle tus dibujos a Lorenza, yo creo que le van a gustar.

    Saludos y gracias por tu comentario.

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  7. Hola Meli, Black Swan fue una ventana a un mundo que no conocía. Creo que tú que practicaste ballet durante tantos años, vas a disfrutar muchísimo más la película. Yo que sé muy poco de ballet gocé mucho la música y las coreografías, además de la actuación de Natalie Portman que fue excelente. Ojalá llegue pronto a Perú.

    La obsesión en la escritura en mi caso es algo muy raro: gozo muchísimo de esa obsesión cuando escribo, es decir en el momento, porque me permite identificar errores, cosas que no van, etc, etc. Siento que estoy trabajando en lo mío y como dices es una obsesión sana. Sin embargo, cuando sufro de esa obsesión una vez que he terminado mi historia, se convierte en una verdadera tortura porque empiezas a dudar de todo.

    Gracias por tu comentario y un abrazo.

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  8. Hola Begoña, perdón, me salté una respuesta por error. Bueno, lo que quería decirte es gracias por esa frase de Carlos Zafón, ¡es un verdadero regalo! Y por supuesto, tienes razón, a veces en nuestra obsesión por hacer la novela perfecta, arruinamos una muy buena historia. Hay que tener cuidado.

    ¡Saludos!

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  9. Corrijo, es Carlos Ruíz Zafón, un escritor que en España está consiguiendo muy buena crítica, autor de La sombra del viento y otros libros que todo el mundo recomienda. Es un gran perfeccionista de la escritura diría yo.

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  10. hola paulina! realmente muy interesante esat entrada, y aunque la pelicula no haya llegado aun a Argentina, entendi tu planteo de "perfección". Coincido en que es algo casi natural, podría decirse, de quienes pintamos, dibujamos o escribimos, está en el ser humano intentar ser perfecto y dar tanto lo peor como lo mejro de uno mismo con tal de alcanzar ese abstracto, infinito e indefinido objetivo. Hablando de literatura, vino a mi mente la imagen de La Emperatriz de los Etéreos, que plantea la búsqueda de la perfección, lo "etéreo", que buscan muchos personajes.
    Y el mismo Carlos Ruiz Zafon, en el prologo de la reedicion de El principe de la niebla, dice qe, al ser su primera novela, se vio tentado a arreglar detalles y ajustar personajes, pero le parecio mucho mas justo dejarla como estaba. Comparto su decision, aunque para quienes escribimos es muchas veces ineludible la lectura y relectura, el borrar y pasar en limpio que implica una novela propia.

    Saludos desde Argentina!!

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  11. Begoña, leí la Sombra del viento hace un tiempo; me gustó, me pareció una buena novela, está muy bien ambientada y es una historia interesante. Quiero leer otros libros de Carlos Ruiz Zafón y esta vez voy a fijarme en el perfeccionismo de su escritura. Gracias por tu comentario y saludos hasta allá :)

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  12. Hola Zon, ¡bienvenido al blog! Coincido con lo que dices; en las disciplinas artísticas todos buscamos alcanzar la perfección. Me gusta mucho cómo lo describes: ese abstracto, infinito e indefinido objetivo.

    No he tenido oportunidad de leer La Emperatriz de los Etéreos, pero con esto que me dices ya me dio curiosidad. Lo voy a agregar a mi lista de libros por leer. Gracias por la recomendación.

    Respecto a Carlos Ruiz Zafón, creo que cambiar o dejar una novela así es algo muy personal. Siempre habrá gente que te dirá: "hubieras hecho esto, hubieras quitado lo otro", pero no creo que nadie tenga derecho a decirle a un escritor cómo escribir su novela.

    Gracias por tu comentario y saludos hasta Argentina :)!!

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  13. Me ha encantado mucho la manera tan clara en la que expresaste algo tan profundo, que a veces uno no encuentra la menera de decirlo con palabras. Es verdad, ciertas ocasiones hay en las que yo incluso me traumo tanto que no puedo andar en paz, diciendo "hazlo mejor, hazlo mejor". Es complicado, da un poco de temor, pero creo que tambien hay que aprecia el hambre de ser mejores cada día no? Quiero ver esa pelicula pronto :)

    Por cierto, acabo de leer El quinto dragon... es simplemente una historia preciosa! Espero puedas pasarte por mi blog (elimperiodeplata.blogspot.com), ya que en estos días subiré la reseña :D

    Bso.

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