jueves, 29 de diciembre de 2011

Lo Mejor y Lo Peor del 2011

A pesar de mi larga ausencia en el blog, no quería dejar que terminara el año sin haber escrito por lo menos una entrada más y contarles acerca de lo mejor y lo peor que leí en este 2011.

Acerca de mi prolongada ausencia en el blog, fue voluntaria; quise tomarme un descanso para poner atención a asuntos de mi vida personal. Nada grave, no hay porqué alarmarse; al contario, les comparto la buena noticia de que en un par de meses mi esposo y yo recibiremos nuestro primer hijo. Los últimos meses, además de leer y de escribir mis historias, he dedicado mi tiempo a preparar su llegada. Creo que lo que más le he comprado son libros, jaja. Ojalá que le guste leer cuando crezca.

En fin, ese asunto personal ha modificado un poco mi perspectiva como lectora, así como mi forma de trabajar como escritora. Mientras trabajaba en mi última historia, me di cuenta que no podía hacer lo de siempre, es decir, perderme en la escritura sin comer, sin dormir, sin poner atención a nada más que a mis personajes y la trama, escribiendo por horas y horas sin parar. En esta ocasión (y aunque no me gustara la idea) tuve que poner más atención a mi salud, comer, dormir y parar de escribir si me sentía cansada. Sin embargo, también debo admitir que sólo escribiendo me sentía bien, me sentía contenta. La historia será un regalo que le entregaré a mi hijo cuando crezca, le diré que es un trabajo colaborativo entre él y yo.

Y bueno, pasando a los mejores y peores libros que he leído este año, en esta ocasión quiero intercalar lo mejor y lo peor y les diré porqué en el último libro.

Lo peor:

-Pomelo y Limón de Begoña Oro.



Fue la novela ganadora del Premio Gran Angular de España. Una historia tipo Romeo y Julieta en el siglo XXI. Me imagino que el tema de la historia de amor atraería a cantidades masivas de adolescentes y jóvenes y tal vez así fue. Tal vez para muchos chicos y chicas fue un libro excelente y conmovedor. A mí no me aportó nada. Me pareció predecible, repetitivo y poco original. Tal vez es porque he leído historias de amor que valen la pena, que de verdad te transmiten ese sentimiento entre sus personajes. Este libro, sin duda no es para mí. Para más detalles, pueden leer mi reseña: http://elquintodragon.blogspot.com/2011/04/sera-que-ya-creci.html

Lo mejor:

-The Help de Kathryn Stockett

Debo confesar que tengo poco respeto por la literatura Norteamericana actual y si la novela es comercial y se vende hasta en el Sam's Club, todavía peor. Esta novela tiene todos los ingredientes para ser considerada una tontería (sí, hasta la compré en el Sam's Club y con descuento incluido). Pero esta historia se dio el lujo de contradecirme, de romper con mis prejuicios literarios y atraparme por completo.


Sin duda alguna hay algo muy especial en esta obra. Es el poder de las historias que parecen insignificantes, de personas a las que casi ni se les presta atención, son ese tipo de historias las que rompen paradigmas y terminan por cambiar sociedades. Sus personajes son fuertes e imperfectos, parecen de carne y hueso, uno siente lo que ellos sienten, se e
nojan cuando se cometen injusticias en su contra, ríe con sus locuras, llora con sus tragedias. ¡Qué manera de atrapar a un lector!

Como detalles adicionales, el libro fue rechazado aproximadamente sesenta veces (sí 60) por agentes literarios en Estados Unidos. No sólo eso, sino que cuando por fin se publicó, no le gustó a muchos críticos....hasta que se empezó a correr la voz... Y miles de señoras en todo el país empezaron a leer la novela y se dieron cuenta que era la historia
de sus madres, de sus abuelas, entonces el libro empezó a venderse como pan caliente. El día de hoy, ha sido publicado en 35 países y tan sólo en el mes de Agosto de 2011, vendió 5 millones de copias (¿se imaginan vender esa cantidad de libros en un mes?). La película se estrenó este año y aunque no es nada despreciable y sigue fielmente el argumento de la novela, yo me quedo con el libro. Por cierto, si desean leer mi reseña: http://elquintodragon.blogspot.com/2011/07/en-el-lugar-y-el-tiempo-correcto.html

Lo peor:

-Nunca me abandones (Never Let Me Go) de Kazuo Ishiguro. Esta novela y yo tenemos una historia interesante. Me la encontré hace algunos años en una librería en Zürich, junto con Vivir para contarla de Gabriel García Márquez. Siendo lectora empedernida de García Márquez, a la hora de decidir cuál llevarme, ya se imaginarán quién ganó. No volví a toparme con Never Let Me Go hasta este año y esta vez García Márquez no se interpuso en el camino.

En fin, esta era una novela que prometía mucho. Fue nombrada la mejor novela del 2005 por la revista Times y una de las mejores novelas de los últimos 25 años. Recibió una gran cantidad de premios, el autor es reconocido mundialmente y hasta hicieron la película del libro el año pasado (por cierto no la he visto). Cuando finalmente tuve la novela en mis manos pensé: "Puede que éste sea el libro del año." (Siempre he querido que el mejor libro que lea en el año sea de Ciencia Ficción y éste lo era). No podía haber estado más equivocada.

Ni siquiera sé por dónde empezar. Supongo que por contarles de qué se trata. Como mencioné, es una novela de ciencia ficción (aunque por momentos no lo parece) que trata de la vida de Kathy, Tommy y Ruth en tres etapas de su vida: Infancia, vida adulta y etapa de donadores. Kathy, Tommy y Ruth son clones.

Cuando empecé a leer, por un momento pensé que se trataba de una historia parecida al de la película de La Isla (¿la han visto?); sin embargo, ambas historias comparten pocas similitudes, en realidad lo único que tienen en común es que la historia se trata de clones. En la novela, los personajes principales viven en un internado llamado Hailsham, al este de Inglaterra. Todos los chicos que asisten a esta escuela son clones y lo saben desde pequeños. Saben también que fueron creados con el único fin de donar sus órganos en cierta etapa de sus vidas (poco antes de cumplir los treinta años). Saben que tendrán que hacer de tres a cuatro donaciones y que a final de cuentas su destino es morir en el proceso.

El libro está lleno de infinidad de detalles acerca de los personajes y, a pesar de que el uso excesivo de detalles no es del todo de mi agrado (y ustedes lo saben muy bien), esta vez quiero verlo por el lado amable, por lo menos en la primera etapa del libro, donde se detalla muy ingeniosamente la mente y la imaginación de los niños. En las otras dos etapas, me parece innecesaria tanta información. Sólo vuelve tediosa la novela y no aporta nada.

Lo más relevante del libro es cómo el autor propone que los personajes, a pesar de tener un fin determinado, a pesar de ser clones, tienen personalidades, deseos, miedos y alma. En la historia se deja ver que hay muchos más clones en todo Reino Unido y que el lugar donde los personajes principales crecieron es privilegiado, puesto hay otros clones, como ellos, que son tratados como animales, como un producto sin alma que sólo sirve para cultivar órganos.

Lo que más me llamó la atención del libro (y tal vez quien lo haya leído argumentará que esa no era la premisa principal) fue la aceptación del destino dentro de una novela: Los personajes aceptan su suerte y la de sus seres queridos sin oponer resistencia. Generalmente un libro trata exactamente de lo contrario; de personajes que luchan contra su destino (sin importar si triunfan o no). En este libro, los personajes lo aceptan como si nada se pudiera hacer. En algún punto de la historia Kathy y Tommy hacen un ligero intento para que les den más tiempo juntos, argumentando que se aman. Ni siquiera tratan de evitar las donaciones, simplemente desean ganar un par de años más. Fue en este punto donde pensé "aquí va a empezar a ponerse bueno el libro", pero no fue así. Una simple negativa y ambos lo aceptaron con un "pues qué se le va a hacer". Yo no podía creerlo.

Y es que la falta de emoción en los personajes es impresionante (como diríamos en México, parece que tienen atole en las venas). La historia de amor entre Kathy y Tommy ha sido una de las más débiles y grises que he leído. Lo mismo va para su nivel de conformismo y aceptación, no sólo de su propio destino, sino del destino de los seres queridos. Me impresionó cómo pueden dejar que la persona que aman vaya al matadero como vaca, así nada más, porque así tiene que ser. En la novela jamás se menciona de algún aparato tecnológico o cualquier cosa que les impida escapar. Durante varios años los clones son libres de ir y venir como cualquier persona y aún así acuden a la hora de que se les solicita las donaciones. ¿Por qué?

El no darle siquiera un poco de voluntad a los personajes para oponerse a su suerte, me parece un poco manipulador por parte del autor. Y además es contradictorio: por un lado argumenta con esta historia que los personajes, a pesar de ser clones, tienen un alma, sentimientos, pensamientos, etc. Sin embargo, les quita una cualidad completamente humana: el deseo de sobrevivir. O tal vez ése era el objetivo, decir que los clones no son completamente humanos, pero si ese es el caso, entonces yo no sé para qué escribió la novela.

Acabé el libro por necia, porque no podía creer que tuviera un climax tan débil y pensé que encontraría algo más al final. Una vez terminada de leerla y después de averiguar cuántos premios ganó esta novela, cómo la alabó la crítica y cómo es considerada una de las mejores novelas de todos los tiempos, sólo me queda decir una cosa: debe haber algo que no pude ver.

Lo Mejor:

Fruits Basket de Natsuki Takaya

Le pensé mucho para mencionar esta novela gráfica, a pesar de que fue de lo mejor que leí este año. Les confieso que gran parte de mi niñez y adolescencia fui una fan de clóset del anime. Con el pasar del tiempo, mis intereses cambiaron y el gusto por el anime, a pesar de seguir allí, quedó muy relegado. Hasta este año en el que llegó a mis manos Fruits Basket. Le pensé mucho para mencionar a Fruits Basket. ¿Cómo podía decirles que una de las mejores novelas que leí este año es una novela gráfica? Y para colmo una manga para chicas. Pero, después de haberlo pensado mucho y de haber leído una gran cantidad de libros que me decepcionaron este año, creo que merece Fruits Basket merece ser mencionado entre las mejores historias que leí. Prefiero arriesgarme y dejar atrás ese perjuicio en contra de las novelas gráficas.

A pesar de haber sido gran fan del anime durante mi adolescencia, ésta es la primera novela gráfica o manga que leo completa. Y vaya que fue una gran sorpresa. Les platico de qué se trata: Tohru Honda es una chica que perdió a su madre hace algunos meses en un accidente y por una cosa o por otra termina viviendo en una tienda de acampar hasta que el destino la lleva a vivir en casa de los Sohma, quienes guardan un secreto: al abrazar a algún miembro del sexo opuesto o al exponerse a gran estrés emocional se transforman en los animales del zodiaco chino. La excepción es Kyo, quien se transforma en el gato, quien según la leyenda fue traicionado por la rata, quedando fuera así del zodiaco chino. Esta traición es la base de la maldición de los Sohma.

Nunca he sido buena para resumir una historia en pocas palabras y creo que con estás líneas no le hago justicia, que tal vez suene como una trama muy simple y hasta algo tonta, incluso infantil, pero les prometo que no lo es. Fruits Basket es una historia muy especial, de esas que cuando se ve de lejos, parece que se trata de otra serie para niñas y adolescentes, con las dosis indicadas de romance, drama y humor, nada del otro mundo. Hace falta verla de cerca para entender la complejidad de la historia y sus personajes.

¿Se acuerdan que les dije que iba a intercalar lo mejor y lo peor y que había una explicación para ello? Pues aquí está. Leí Never Let Me Go y Fruits Basket una enseguida de la otra y me di cuenta de algo: son la misma historia. No completamente igual en detalles, personajes, narración, etc. Pero la premisa es la misma. Ambas se tratan de un rol asignado a los personajes desde niños, de un destino inevitable. Mientras que en Never Let Me Go se trata de la donación de órganos y la muerte, en Fruits Basket es una maldición que derivará en un encierro de por vida.

En ambas novelas, los personajes sienten una necesidad constante y urgente de aceptación y contacto humano que traen arrastrando desde niños. El deseo de acercarse a otros está presente en cada página, así como la incapacidad y el miedo de hacerlo.

La historia de amor entre los dos personajes principales sucede de manera tan gradual que uno apenas si se da cuenta de cuándo pasa, pero es también tan profunda que al mirar atrás uno se da cuenta que no hay remedio y que es absolutamente verdadera.

La autora crea una fuerte conexión entre sus personajes y sus lectores. Sin importar la edad, el lector sufre con los personajes y desea que alcancen esa libertad que tanto se merecen. Logra esa conexión entre la historia y los lectores de una manera simple y magistral que muchos autores (novatos y expertos) ya quisieran.

Torhu, la heroína, a simple vista parece una niña tonta, el típico personaje "demasiado perfecto", pero conforme avanza la historia nos damos cuenta de que carga con inseguridades, culpas, miedos, como cualquier otra persona y que a pesar de todo esto es capaz de luchar por quienes ama, de ayudar a sus seres queridos y de evolucionar.

La más grande enseñanza de esta novela gráfica es la influencia que tienen los comentarios y las acciones de los adultos en los niños. Debo admitir que nunca lo había pensado, pero ya es hora de empezar a hacerlo. En la novela se menciona muchas veces que los adultos hacen comentarios creyendo que los niños no entienden de qué están hablando o con qué intención lo dicen, pero la vida de los protagonistas se ve profundamente marcada en su infancia debido a comentarios hechos por sus padres o extraños. Su imagen personal, su autoestima y su vida entera es afectada y gran parte de la novela se trata de los personajes intentando liberarse de las ideas plantadas en su cabeza desde su infancia.

Como toda obra, no es perfecta y hay detalles que podrían emitirse o cambiarse, entre ellos, la larga lista de personajes con todo y su historia dentro de la novela. En mi opinión, no todos los personajes son tan entrañables (o necesarios) como los protagonistas, pero habrá gente que esté en desacuerdo conmigo y diga que cada uno cumplió un papel muy importante en la historia. Tampoco era necesario que todos estos personajes tuvieran un final cerrado y definitivo. A veces dejar un final abierto para un personaje menor está bien, pero eso ya es una preferencia de cada autor.

Después de haberles contado qué fue lo mejor y lo peor que leí este año, también quisiera compartir algunas cosas que aprendí este año con respecto a la literatura:

-No hay que discriminar ni dejarse llevar por las críticas literarias. Lo que algunos consideren literatura comercial, puede ser una gran historia (como The Help). Y lo que los críticos llamen una de las mejores novelas de todos los tiempos puede ser una gran desilusión (como Never let me go).

-Una buena historia puede encontrarse en cualquier lado, incluso ser una novela gráfica con etiqueta de "para adolescentes", como en el caso de Fruits Basket.

-Tengo que leer más libros de otros países y culturas: enriquecen la mente, tanto como escritor como lector.

¿Qué leo actualmente? Un libro que me encontré de pura casualidad llamado "Brave Story" de Miyuki Miyabe. Es un libro de literatura juvenil, de aventuras y fantasía. Llevo un tercio del libro (es bastante largo) y la primera parte me ha dejado impresionada; no hay nada de relleno, cada detalle es importante y enriquece la narrativa. Es además desde la perspectiva de un niño y de verdad que uno se pierde tanto en la historia que llega uno a ver la historia desde los ojos de su protagonista; no se nota que fue un adulto quien escribió la novela. Quería reseñarla, pero dudo mucho terminar el libro antes de que se acabe el año; de cualquier manera quise mencionarla porque hasta el momento me está gustando mucho. Cuando lo termine les cuento qué tal me fue.

Para este 2012 que está por comenzar, espero encontrarme con grandes historias y encontrarme menos libros malos (porque este año me llovieron). Como siempre, si tienen recomendaciones, son bienvenidas; busco algo interesante, algo que me atrape, un libro que no pueda soltar. Si los personajes son involvidables y genuinos, mucho mejor. Si casi no tiene relleno e infinidad de detalles que no sirven para nada, perfecto. Casi no pido nada, ¿verdad?

Por lo pronto les deseo un muy Feliz Año. Ojalá que este 2012 esté lleno de alegrías, bendiciones, proyectos nuevos y risas. Gracias por leerme, a pesar de mis largas ausencias; trataré de darme mis vueltas por aquí más seguido. ¡Feliz Año Nuevo!

martes, 19 de julio de 2011

En el lugar y el tiempo correcto


¿Alguna vez les ha pasado que les encanta un libro por el momento o situación o incluso el lugar donde lo leen?

Acabo de leer un libro fantástico. Se llama The Help, de la autora Kathryn Stocket.

Para explicar el porqué de mi pregunta, tengo que decirles de qué trata el libro. Es la historia de tres mujeres en el sur de los Estados Unidos a principio de los años 60's. Aibileen y Minny son mujeres afroamericanas que trabajan como sirvientas en casas de mujeres americanas, mientras que Skeeter es una recién graduada de la universidad, quien buscando su propio camino, se cruza con Aibileen y Minny. De eso se trata la novela, de la vida de estas mujeres atendiendo a sus patronas, criando a los hijos de la familia, trabajando virtualmente como esclavas por menos del salario mínimo, escuchando tontería y media de la boca de sus patrones, cosas como que la orina de la gente negra contiene virus que causan enfermedades mortales para la gente blanca y muchas más declaraciones prejuiciosas y extremadamente degradantes.

Después de una racha de libros que no me convencían del todo, estoy contenta de haber encontrado una buena historia. Los personajes son tan reales, incluso en la forma de hablar (en especial la de Aibileen y Minny). La narración te transporta a ese tiempo y te atrapa desde la primera página.

Actualmente vivo en lugar similar a donde se desarrolla el libro. Llevo viviendo aquí un par de años y he aprendido mucho sobre esta región: el acento, las costumbres y, poco a poco, la historia con todo lo bueno y lo malo. Hace poco más de un año, me encontré con "The Help" en la cocina de una de mis tías políticas. Al preguntarle a mi tía política de qué se trataba y si le gustaba lo que leía, me respondió que el libro era muy bueno y que se trataba del Sur (US). En esos momentos, aún no me había acostrumbrado a vivir en el Sur, no conocía muy bien su historia y sabía poco de las costumbres, así que dejé el libro en su lugar, pensando que no era para mí y no volví a encontrármelo hasta hace un par de semanas, cuando mi suegra y yo buscábamos un buen libro para leer (por cierto, ella se llevó Agua para Elefantes).

Ahora, me pregunto si una historia como está se apreciaría tanto en otro lugar, en especial en Latinoamérica.

¿Hay acaso libros que se leen mejor dependiendo del lugar en donde estemos? Lo pregunto porque así como me encantó "The Help", puede que si se traduce al Español en Latinoamérica no guste tanto a la gente. En algún punto llegué a pensar que no sería lo mismo, que la gente en Latinoamérica probablemente no tendría esa conexión con la historia porque la gente de raza negra no abunda de igual forma que en US (por lo menos en México no) y porque las diferencias raciales no están tan marcadas como en este país. Pensé que tal vez ni siquiera valía la pena publicar esta entrada, que tal vez quienes leen este blog no se sentirían atraídos a leer este libro, hasta que una vez, hablando por teléfono con mi mamá, se me abrieron los ojos. Me estaba platicando de su vecina y de la muchacha que le ayuda en los quehaceres de la casa. Era una historia en que la vecina le contaba que le había pedido a su muchacha que le barriera la calle, a pesar de que no había basura en ella. Una tarea sencilla que casi le cuesta el trabajo a la muchacha y mientras escuchaba la historia era como si mi mamá (que todavía no lee el libro) la hubiera sacado de las páginas de The Help.

Sí, ahora comprendo que la idea de que en México no hay distinción de razas es algo ingenua. ¡Claro que la hay! Nuestra discriminación se enfoca más bien a las clases sociales, pero es exactamente el mismo tipo de veneno que lastima cualquier sociedad.

En mi casa nunca tuvimos una muchacha que ayudara con los quehaceres. Mi mamá, quien es una mujer increíble, era capaz de llevar una casa, criar a dos hijas y trabajar de tiempo completo. Así que mi hermana y yo, orgullosamente podemos decir que nunca maltratamos o discriminamos a gente del servicio doméstico. Sin embargo, mientras crecía me tocó ver varias escenas relámpago de maltrato o descortesía en casa de varias compañeras de la escuela. No voy a decir sus nombres ni lo que vi, pero cuando recordé esto, me impresioné, porque parecen momentos sacados de The Help. Es increíble que haya tantas Hillys (la villana de la historia) en la ciudad donde me críe y me preocupa un poco porque estas compañeras ahora son "las señoras de la casa". ¿Seguirán en los mismos pasos? ¡Ojalá que leyeran The Help! Mínimo que vean la película que está por salir el próximo mes.

En fin, The Help se ha convertido en uno de los mejores libros que he leído este año. A ver si alguno otro le gana.

lunes, 18 de julio de 2011

De Regreso

No sé porqué hoy me dio curiosidad saber qué había pasado en mi blog las últimas semanas y me animé a visitarlo. Me llevé una gran sorpresa: ¡no he escrito nada desde abril! Sabía que tenía tiempo sin escribir, pero no pensé que fuera tanto tiempo.

En fin, sé que no tengo excusa; podría decir que me ha tocado viajar, organizar una nueva etapa en mi vida, etc, etc. Podría contarles todo lo que he tenido que hacer en estos últimos meses y poner mis actividades como pretexto, sin embargo, no estaría siendo del todo honesta. Así que prefiero contarles la verdad: he estado evadiendo el blog, porque estoy algo decepcionada del mundo editorial.

Después de pensarlo mucho, decidí que no quería que esta entrada se convirtiera en un mar de quejas, porque a mí tampoco me gusta leerlas. Sin embargo, quiero contarles algo muy personal, algo que me ha sucedido en esta profesión, porque sé que muchos de ustedes desean dedicarse a la escritura profesionalmente algún día y quisiera que estuvieran preparados.

Así que, ahí les va: después de dos años de haber publicado mi libro en México, aún no he recibido el pago de mis regalías. Sobra decir que estoy muy decepcionada de Editorial Norma México y me pregunto si le hace lo mismo a otros autores que publican con ellos, o si sólo a los que somos nuevos o si únicamente es a mí.

Quiero aclarar que a Editorial Norma Colombia es una empresa muy diferente a su contraparte en México. No tengo queja alguna de ellos. Siempre he recibido a tiempo (y sin tener que mandar correos electrónicos e infinidad de papeles para que se me hagan los pagos) las regalías obtenidas por las ventas en Latinoamérica.

Todo esto me hace preguntarme cómo una empresa con el mismo nombre, puede comportarse de una manera tan diferente. ¿Es acaso la ubicación? ¿Qué pasa con Norma México?

Hubo varias ocasiones en que quise hablar de esto, pero me contuve porque no quería que nadie pensara que un escritor se dedica a esta profesión por razones monetarias y tal vez por este motivo evité presentar una queja formal en contra de Norma. Respecto a este asunto, quiero dejar algo muy claro: No, no escribo por dinero (jaja, creo que ningún escritor que empieza lo hace), sin embargo, considero justo que se me haga el pago de la ganancias obtenidas con mi propiedad intelectual y de la cual la editorial ha obtenido ganancias por los últimos dos años.

Creo que a causa de este descontento he descuidado un poco mi carrera como escritora y me he enfocado a otros aspectos de mi vida. Como quien dice, para no hacer corajes, mejor me he dedicado a otra cosa, pero también me he cansado de evadir el tema, de tener abandonado mi blog, de no tener el mismo contacto con mis lectores, de no dedicarme a escribir como lo hacía antes. Con esto no castigo a nadie más que a mí misma.

Me tomó tiempo entender que antes de publicar escribía por puro amor, por pura pasión a la escritura; sí, soñaba con que mis historias llegaran a muchas personas, pero no era ese mi motivo principal. Me tomó tiempo volver a encontrar ese motivo: yo escribo para contar historias, escribo porque amo escribir. Sigo soñando con que mis historias lleguen a mucha gente, pero ahora, con la tecnología y gracias a los libros electrónicos, el que una editorial decida publicar tu trabajo no es la única manera. Es algo hermoso ver tu propio trabajo en papel, pero el e-book le da una ventaja indispensable al autor: control. Control sobre dónde y cuándo se publica su trabajo, control sobre las ventas y finanzas de su propiedad intelectual.

En fin, los mantendré informados acerca de este problema y a partir de hoy reanudo mi actividad en el blog.

jueves, 14 de abril de 2011

Veintitantos


Ayer, después de terminar de escribir la reseña de Pomelo y Limón, me quedé pensando en dos cosas:

1. Tal vez había sido demasiado exigente con este libro.
2. Al parecer no hay novelas para gente de mi edad.

Respecto al primer punto, tengo que confesar algo. No me gusta escribir reseñas de libros que no me convencen del todo. Prefiero escribir reseñas de libros que me encantan, hacerles publicidad, animar a otros a que los lean. Los libros que no me gustan prefiero no mencionarlos. Lo malo de Pomelo y Limón es que no está en ninguno de los dos extremos. Como dije en la última entrada es una novela linda, creo que a muchos chicos les va a encantar y eso es lo que cuenta, ¿no? De verdad creo que el problema no fue la novela, sino la lectora, o sea yo. Esta historia no era para esta lectora y últimamente me ha pasado seguido, lo cual me lleva al punto número 2 y a una pequeña anécdota.

El viernes pasado fui a una librería y por primera vez me sentí incómoda. Tuve mis motivos, en primera, la sección de libros en español tenía puros libros de autoayuda y de Pablo Coelho (no soy fanática de ninguno de los dos). Decidí ir entonces a la sección de literatura juvenil, con la esperanza de encontrar algo bueno entre centenares de libros no tan buenos y me encontré con dos cosas que casi me hicieron salir corriendo: había una nueva sección (bastante grande por cierto) llamada "romance paranormal" y ya se imaginarán qué tipo de libros tan originales se encontraban en esa estantería. La segunda cosa que me encontré fue el peor libro que he leído en mi vida. Este libro había salido únicamente en formato electrónico y de manera independiente y ahora resulta que alguna editorial finalmente lo había publicado en formato impreso (y de pasta dura) y no sólo eso, sino que la novela fue finalista del premio del libro independiente del año (o algo así). Creo que el mundo se está volviendo loco.

Y bueno, después de esta anécdota ahora sí al punto número dos: ¿Dónde están las novelas para la gente de veintitantos? Sí, sé que podemos leer cualquier tipo de libro, que no hace falta la etiqueta de "literatura para jóvenes profesionales", pero aún así parece que hay un vacío. Hay literatura infantil, juvenil y literatura (normal). Conozco mucha gente en sus veintitantos que disfrutan de leer cualquier tipo de libro, algunos leen clásicos, otros literatura juvenil, otros literatura latinoamericana, otros leen de todo.

A mí en lo particular me gusta leer (y escribir) literatura juvenil; me gustan los libros de aventura, los libros fantásticos, los que hacen que me pierda en la historia. Últimamente, tengo problemas para encontrar un buen libro de literatura juvenil que me guste, cuya historia sea original. Estoy casi resignada a no encontrar personajes con los que me identifique, no es realmente un requisito, puesto que la gran mayoría de los libros de literatura juvenil cuentan con protagonistas menores de dieciocho años. Precisamente por esto llegué a plantearme: ¿no sería genial si hubiera libros con elementos de literatura juvenil, pero en lugar de estar dirigidos a adolescentes de 12 a 19, estuvieran dirigidos a gente de 20 para arriba?

Tal vez sí hay este tipo de libros y yo no he sabido encontrarlos. El único que me viene a la mente es I am the Messenger, de Markus Zusak, un libro genial por cierto, acerca de jóvenes en sus veinte. Lo malo es que creo que no está publicado en español. ¿Hay algún otro que se les ocurra? ¿Algún libro que me recomienden?

¿Ustedes qué piensan? Sé que entre ustedes hay gente en sus veinte, treinta, cuarenta, cincuenta y más que le gusta leer literatura juvenil. ¿Les gustaría leer algo dirigido a nosotros?

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Será que ya crecí?


Acabo de terminar de leer hace unos minutos (literalmente) el último libro ganador del Premio Gran Angular de España, dedicado a la literatura juvenil. Este año, la obra ganadora se titula Pomelo y Limón y, gracias a la tecnología y a que este año también salió a la venta en formato electrónico, me fue posible leerlo apenas unas cuantas semanas de que hubiera salido a la venta.

Sí, sí, ya sé, que no es lo mismo leer un libro electrónico que uno de papel. A mí también me hubiera gustado leerlo en papel, pero por mi ubicación geográfica hubiera tenido que esperar mucho tiempo. Digamos que por acá (para mi desgracia) escasean los libros en español, hay que pedirlos por Internet y resignarse a no encontrar todo lo que se quiere leer.

En fin, volviendo a la trama del libro, ahí les va: Se trata de un par de adolescentes (María y Jorge) que son vecinos, que se quieren, cuyas madres son famosas y por causa de su fama, la relación entre los dos chicos se vuelve un gran lío en la prensa española, luego a los chicos les prohíben estar juntos, etc. Créanme, no le arruiné la historia a nadie contando esto. Es una novela muy al estilo Romeo y Julieta con un toque de tecnología. Creo adivinar que ése fue el principal motivo por el cual Editorial SM la premió: el uso de facebook, blogs, celulares (móviles) y demás dentro de la novela.

Confieso que al principio me costó leerla, no lograba atraparme, sentí que se introdujo la historia unas cinco veces y yo lo único que quería era ¡leer la historia! Además de que todo parecía estar en desorden y no tener sentido (esto se corrigió y entendió mucho mejor avanzada la historia). Pero bueno, superado ese primer tope la trama se volvió tierna, por lo menos hace pensar en cómo es el amor cuando uno tiene unos catorce o quince años, lo lindo que es empezar a salir con alguien, estar enamorada/o de tu novio/a, el principio de una relación, etc. En eso le doy un gran punto a la autora; seguro que muchos chicos y chicas se verán identificados y se emocionarán con esta parte.

Luego sigue el conflicto, la parte más dramática de la novela, un rumor terrible que yo ya veía venir, pero al mismo tiempo deseaba estar equivocada porque se me hacía un recurso algo trillado.

En general, (¿qué puedo decir?) es una historia linda. No quiero sonar dura, de verdad que no. Sé lo que es estar en esos zapatos, los de autora. Desde mi perspectiva no es la más grande historia de amor que haya leído ni la más romántica ni la más original.

Mientras leía, le contaba a mi esposo mis inquietudes y opiniones acerca de este libro. Al escuchar todo lo que tenía que decir de esta obra, muy atinadamente me dijo: "A lo mejor es que ya creciste." Es decir, que tal vez este libro ya no es para mí y creo que tiene razón. Tengo veintisiete, no quince. Y esta novela es para chicos. Amo la literatura juvenil porque me hace soñar, porque siempre se trata de la historia, porque no se hunde en complicaciones, porque no necesita un lenguaje rebuscado para contar algo fantástico. Me da miedo pensarlo, pero, ¿será que ya estoy demasiado grandecita para leer literatura juvenil :s?

Puede ser.

Pero también sé como lectora que las obras de arte perduran sin importar el tiempo, que las grandes obras de literatura juvenil son capaces de conmover a jóvenes y adultos, que tocan las fibras más sensibles de cualquier corazón humano. Sé que así tenga treinta, cincuenta o cien años (bueno tal vez no tantos), voy a seguir creyendo que La Ladrona de Libros, La Espada Azul y Harry Potter y el Prisionero de Azkaban son excelentes libros y todos son de literatura juvenil. Sé que así tenga treinta, cincuenta o cien años, Crepúsculo me va a parecer una novela terrible.
Pomelo y Limón no está en ninguna de las dos categorías mencionadas arriba. La prueba más difícil que un libro tiene que superar es la del tiempo. ¿Recordaremos Pomelo y Limón?

martes, 1 de marzo de 2011

¿Será el fin de las Editoriales?


El día de hoy me encontré con un artículo muy interesante:

¿Se pueden vender 100,000 ebooks al mes sin el respaldo de una editorial? Sí, Amanda Hocking lo hace.

Nunca seré de los que renieguen del buen trabajo que hacen muchas editoriales, especialmente de las pequeñas.

Nunca renegaré del libro en papel, que sigue siendo casi un objeto fetiche para la mayoría de los que escribimos.

Pero siempre, siempre aplaudiré, hasta con las orejas si es necesario, los casos de éxito de autores independientes que gracias a Internet y las herramientas la Red pone a nuestro alcance (existieran ya antes o no), léase autoedición, léase libro electrónico, léase crowdfunding, léase impresión bajo demanda, han podido prescindir de cualquier tipo de intermediario, por su propio deseo o quizás, porque no han tenido otra opción.

Amanda Hocking es una chavala de tan sólo 26 años (creo que me estoy haciendo viejo), que además de mirarnos de forma harto desafiente desde las fotos, es un caso apabullante de éxito como autora independiente.

Cuentan en el blog Alt1040 que es considerada como la autora independiente con más ventas en la tienda de Kindle. Su estrategia se basa en vender los ebooks a precios bajos, 3 dólares o incluso un dólar, pero como vende mucho, como digo en el titular 100.000 ejemplares, ¡cada mes! y Amazon le da el 70% de lo recaudado al autor, la cuentas salen, ¡salen de sobra!

¿Podría pasar algo similar en España? Pues evidentemente es complicado. Estamos hablando de un gigante como Amazon y de un “publico ciclópeo” como el estadounidense. Como he comentado varias veces aquí vamos aún no un paso, sino muchos por detrás, y 100.000 copias al mes se me antoja una cifra que no podría alcanzar ni el más reputado de nuestros literatos. Pero sí estoy convencido de que en el futuro podremos hablar aquí de varios escritores que se ganarán sus lentejas como autores independientes, aunque sin barajar cifras tan estratosféricas, algo que por otro lado es difícil de conseguir aquí incluso en la más grande de las editoriales convencionales.

Para quienes quieran leer el artículo en donde lo encontre:
http://www.javiderios.com/?p=728

Y ahora una pequeña opinión.

¡Creo que es una fabulosa noticia! Lo que esta chica ha logrado es digno de admiración; aún no leo ninguno de sus libros, pero sus números son impresionantes. Valdrá la pena darse una vuelta por Amazon para ver de qué se tratan su novelas. (Ojalá que de vampiros no).

Por mi parte, tengo ambos puntos de vista. Una parte de mí me dice que no hay nada como un libro impreso que ha pasado por varios ojos y lecturas que lo revisan y lo pulen para explotar todo su potencial. El año pasado me tocó leer un libro sin editar en Kindle y (hasta ahora) ha sido el peor libro que he leído en toda mi vida. Déjense del contenido y las centenares de páginas que están demás, hay faltas de otrografía por doquier y la novela no tiene pies ni cabeza. Leer este libro me hizo entender la importancia que tiene una editorial y todos los que trabajan en ella. Son ellos quienes pueden transformar un buen libro en un gran libro.

La otra cara de la moneda son los límites que tiene una editorial. Les doy un ejemplo (y que conste que no es queja, simplemente me pongo como ejemplo): Entregué mi última novela el 1° de Noviembre pasado. Hoy es 1° de Marzo y nadie en mi editorial ha leído mi novela. Lo sé porque le pregunté a mi editora y me dijo que estaba programada para leerse hasta abril. La gente que trabaja en mi editorial es siempre muy amable, conozco a varios en persona, siempre resuelven mis dudas y son de mucha ayuda. Ni hablar de que fueron quienes me dieron una oportunidad de oro y les estaré eternamente agradecidos. Sin embargo, cada vez que algún lector me escribe preguntándome cuándo voy a sacar mi siguiente novela, no tengo otro remedio que decir "no sé". La velocidad con que se mueve el proceso editorial es lento (y en lo personal, una completa tortura).

La desventaja más importante: tantos escritores nuevos, sedientos de una oportunidad de ser escuchados (o mejor dicho leídos) y que les será casi imposible publicar durante su vida porque nadie les dio un voto de confianza. A pesar de tanta basura, también hay libros y autores que ¡merecen ser publicados! Por eso me da gusto lo que pasa con esta chica que publica independiente en Amazon. Muy bien por ella, porque no se dejó vencer por un no, porque no tiene que lidiar con un proceso lento, porque no tiene que esperar a que alguien lea su novela y porque encontró un lugar donde su voz es escuchada.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Una Historia de Piratas


Circulan por ahí miles de sitios de Internet con copias electrónicas de los libros de moda, los bestsellers, los más conocidos, etc. En realidad es difícil no encontrar una copia pirata de algún libro en Internet.

Hasta hace poco pensé (ingenuamente) que la literatura juvenil latinoamericana estaba a salvo. Obviamente traducciones de libros super conocidos como Harry Potter y Crepúsculo se encontraban en Internet desde hace mucho, pero libros de autores mexicanos (de literatura juvenil) eran rarísimos de encontrar.

Bueno, pues hace un par de días, navegando por Internet encontré una página que contenía una trascripción electrónica de mi libro. Los que hicieron la transcripción hasta firmaron y todo, para que se les diera crédito por la transcripción (jaja, hasta me da risa). Ah sí, también tenían la advertencia en su página que nadie debía publicar sus transcripciones en otras páginas, porque era considerado falta de respeto y robo (la ironía). Junto con la copia pirata de mi libro, había muchos otros más, aunque generalmente eran libros traducidos del inglés, libros tal vez más conocidos o muy difíciles de adquirir en ciertos países.

Me quedé pensando por un rato qué hacer. ¿Realmente se puede luchar contra la piratería? ¿Tenía caso siquiera intentarlo? Opté por escribirle un mensaje al administrador de la página, diciéndole que era la autora de esa novela, pidiendo (bueno, más bien demandando) que quitara la copia electrónica.

Después de eso me olvidé del asunto, pensé que no tenía caso preocuparme ni enojarme por esto. Pensé que lo más probable era que la persona jamás me contestara y que no podía hacer nada respecto a la copia pirata de mi novela.

Me equivoqué en esto último y hoy recibí una respuesta del administrador de la página. Les comparto:

"Hola, soy Admin en (cierta página que no mencionaré), en caso de que en verdad seas Paulina Aguilar, ya q simplemente muchas personas tienden a tomar la voz de otras personas simplemente por molestar te informo que he recibido tu denuncia, ya q bueno, no soy el unico admin, pero el foro esta abandonado, yo normalmente, solo me hago cargo de las traducciones, aunq participe en la transcripcion de tu libro, referente a lo que demandas con mucho gusto eliminare el link de descarga del foro, pero no veo que conseguiras, al fin y al cabo ya se encuntra en internet, y bueno, sobre tu permiso, al ser pirata no lo necesitamos, pero dejame decirte, que la transcripcion al ser hecha sin animo de lucro no incurre en ningun delito, antes me extraña que no lo hayan hecho antes, xq si no sabes nosotros solo somos uno y pequeño de los tantisimos foros que se dedican a lo mismo, en fin, lo hecho esta hecho, suerte con tu libro, que llegues a mas paises, para que asi no sea necesario la pirateria para disfrutar de él."

Tiene razón en decir que no son los únicos que se dedican a eso, desgraciadamente hay muchos, muchos más. Y bueno, sólo para aclarar, cuando se hace una transcripción de un libro y se propaga sin permiso, sea o no con fines de lucro, está mal y sí se inquiere en delito. Sea o no con fines de lucro es robo, porque te estás robando el trabajo de otro.

Mi respuesta, más que una amenaza, intenté que fuera más bien una explicación de porqué está mal tomar el trabajo y esfuerzo de otro. Aunque esta persona no lo entienda, a los autores que no contamos con fama mundial como J.K. Rowling nos afecta este tipo de acciones. No es un libro más entre millones de copias vendidas. Un libro es un libro.

Después de esta pequeña aventura, no sé qué pensar. Como autora este tipo de cosas me desanima mucho, supongo que son los "gages del oficio" de hoy en día. Los autores de hace cien años no tenían porqué preocuparse por esto, los de hoy sí. De todas formas es triste ver cómo alguien puede tomar algo tan tuyo, tan personal como una obra artística, para luego reproducirla y repartirla como si fueran volantes publicitarios.

¿Ustedes qué opinan?

domingo, 16 de enero de 2011

Perfección


Hace poco vi la película Black Swan, para quienes no han visto los cortos, se trata de una bailarina de ballet que es elegida para el papel principal en El Lago de los Cisnes. Después de salir del cine me quedé pensando mucho en esta historia; la verdad es que me impactó mucho. Es una de esas películas que turba; es intensa y convincente, por momentos hasta parece una pesadilla.

No voy a revelar lo que pasa en la película, para que vayan a verla. Sólo quisiera hablar de algo que noté en el personaje principal, una característica que, desde mi punto de vista, resaltó entre las otras: la obsesión con la perfección.

¿Y por qué estoy pensando en esto? Se preguntarán ustedes. Lo pienso porque fue muy fácil hacer la conexión. Para las personas que nos dedicamos a cualquier arte, el deseo de perfección está presente; no como personas (todos somos imperfectos), sino en nuestro trabajo, en nuestro arte. ¿Será que estoy equivocada? Tal vez hago un falso consenso, quizás sólo deba hablar por mí. Cuando escribo, mi primera intención es, por supuesto, contar una historia y lo hago porque escribir es mi pasión, porque amo escribir. No obstante, ya que mi historia tiene pies y cabeza me dedico a mejorarla, pulirla, editarla y pensar qué puedo cambiar, quitar, agregar, etc. Todo esto con la intención de que sea perfecta.

Me pasó con mi última novela, la que está en manos de la editorial en estos momentos. La leí incontables veces y, por supuesto, no me atreví a entregarla hasta que estuviera lista y (ante mis ojos) perfecta. A mí me gusta revisar cada detalle, (como decimos en México) casi con microscopio para sentirme segura de lo que he escrito. Y una vez que entregas para que alguien más lo lea, ya sea por un concurso o para consideración a una editorial, es como dejarlo ir, como por fin dejar de trabajar en ese proyecto. Al principio no tuve problema; estaba segura de haber revisado cada detalle, de que todo en la historia coincidia hasta la última línea. Sin embargo, con el pasar de las semanas, salen detalles, ideas para agregar o quitar, los "hubiera hecho esto", "quiero agregar lo otro". El querer que mi obra fuera perfecta me estaba volviendo loca.

Esta reflexión me llevó a preguntarme algo que no me había preguntado: ¿existe una novela perfecta? ¿Una obra de arte perfecta? Aún cuando una obra de arte sea sublime ante millones de ojos, siempre habrá alguno al que le parecerá que no lo es, que algo le sobra o le falta.

A la protagonista de Black Swan le pasan muchas cosas por culpa de su obsesión con la perfección. Sí lo logra, logra ese momento perfecto, su danza perfecta y todos a su alrededor concuerdan con que no pudo haberlo hecho mejor, pero, ¿a costa de qué? ¿Hasta dónde debemos llegar para que una obra alcance todo su potencial? ¿Vale la pena arriesgarlo todo?

No sé. La respuesta lógica sería no; porque además de ser escritora hay muchas otras cosas y roles, personas que hacen de mi vida un evento luminoso y poner en riesgo todo eso para lograr la perfección no me convence para nada. Sin embargo, hay una parte de mí que lo desea, que se obsesiona con la perfección, que con tal de lograrla se sumergería en las tinieblas sin pensarlo dos veces: un cisne negro.