martes, 9 de noviembre de 2010

Los Clásicos


A todos alguna vez nos ha tocado leer por lo menos uno. Ya sea por obligación escolar o por gusto, hemos tenido en nuestras manos uno de esos libros que llaman "clásicos".

¿Qué es lo que hace a una obra clásica? Si me hubieran preguntado hace diez años, cuando aún cursaba la preparatoria, les hubiera respondido que el único requisito era que fuera un libro viejo. No estaba tan perdida; aunque ahora reconozco que si bien, la mayoría de los libros clásicos tienen años y hasta siglos de haber sido escritos, la edad no es el único requisito para que una novela sea clásica. Creo que es algo más, dos cosas que importan más: la capacidad de marcar la vida de sus lectores y de perdurar a través del tiempo.

Esos dos factores son los que hacen de un libro un clásico. Qué grandioso es pensar en cuántas vidas ha transformado un libro como Mujercitas o Cien Años de Soledad. Qué sublime es saber que a pesar que los tiempos cambian, Orgullo y Prejuicio y Cumbres Borrascosas permanecen.

Si bien, el lenguaje utilizado en otros tiempos no es el más cómodo o entendible de leer en nuestra era, bien vale la pena asomarse a los clásicos de vez en cuando. Por algo han permanecido tantos años y entre sus páginas tal vez encontremos algo que le de un giro a nuestra vida. Eso sí, tengo la firme convicción de que su lectura debe ser siempre voluntaria, ¿por qué menciono esto? Aunque ustedes no lo crean hay gente que se siente obligada a leer TODOS los clásicos, que los lee sólo por decir que lo ha hecho, por cumplir con una rara obligación cultural. Nunca hay que olvidarse que la lectura es una actividad placentera, algo que se hace por gusto y no por obligación. Algo que vale la pena mencionar es que probablemente no les vayan a gustar todos los clásicos. Cada persona es diferente; así como a mí me gusta Los Miserables, tal vez a otra persona no le parezca nada extraordinario. Alguien puede encontrar una conexión con la obra de Shakespeare, mientras que habrá otros que no les guste tanto. Lo bueno es que hay variedad en temas, estilos, épocas y lenguaje. Viva la diversidad en los libros.

Acabo de terminar de leer un libro y estaba buscando que leer. Visité una librería en busca de algo que llamara mi atención en la sección de literatura juvenil, pero no encontré nada fuera de lo común: vampiros enamorados, problemas de secundaria, brujas, magia, etc, etc. Si la literatura juvenil actual parece haber caido en lo mismo (por lo menos por esta última visita a la librería jeje), me refugio en los clásicos, que por cierto, en formato electrónico muchas veces son gratis. Tengo por aquí Las Aventuras de Huckleberryfin, El Jardín Secreto, Poemas de Rilke, Peter Pan, El Principito, Cumbres Borrascosas y El Aleph. ¿Cuál leeré?

Les comparto los clásicos que más me gustan:

-Mujercitas de Louisa May Alcott
-Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
-Orgullo y Prejuicio de Jane Austen
-El Aleph de Jorge Luis Borges
-Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez
-Los Miserables de Víctor Hugo

Por último creo que por los clásicos decidí empezar a escribir. Me gusta pensar en todas las vidas que toca un libro, en que las letras permanecen, que parte de nosotros se queda en la Tierra, a pesar de la muerte, a pesar del tiempo.

¿Qué opinan acerca de los clásicos? Seguro que alguna vez les tocó leer alguno (aunque sea en sus años escolares). ¿Hay alguno que les guste?