lunes, 30 de agosto de 2010

Los Libros y Las Nuevas Generaciones


Siendo escritora de literatura juvenil, es imposible no pensar en los jóvenes. Aunque mis lectores sean de todas las edades y me sienta muy contenta cada vez que recibo un comentario positivo de un adulto que leyó mi libro, el público para el que escribo, a quien mis historias van dirigidas son adolescentes y jóvenes.

Cuando pienso en las nuevas generaciones y en la literatura, tengo días buenos y malos. Hay días en que confío que hay suficientes jóvenes que disfrutan leer o por lo menos que están hambrientos de una buena historia. Son ellos quien me hacen sentir que mi trabajo vale, que mis historias tienen un propósito.

Como mencioné, también hay días malos. En la página de Facebook de El Quinto Dragón, llegan una buena cantidad de mensajes de chicos que están en la escuela y que tienen de tarea leer mi libro. Supongo que la brecha generacional es muy grande; a mí me daría pena mandarle un mensaje a cualquier autor pidiéndole un resumen de su novela, para yo no tener que leerla; pero en estos días, supongo que no importa tanto. No sólo me han pedido el resumen de mi libro, sino también que les haga la tarea completita. Ejemplo (lo copio tal y como está):

Hola
Oye es que era Para hacerte una pregunta es que necesito saber
cuales son Los recursos literarios
de esta obra
Formales
...Estructura de la obra
tipo de narrador y punto de vista
Tiempo interno

de contenido
tipos de descripcion que clases se presentan y un corto fragmento representativo
figuras literarias que figuras y en que fragmentos de la obra
Que pena molestarte
Gracias


Me siento vieja pensando que cuando yo iba a la escuela y me dejaban este tipo de tareas, no quedaba otro remedio que leer el libro. En nuestra sociedad actual hay muchos otros recursos para no tener que leer un libro (aunque éste sea breve); el más usado es, por supuesto, el Internet. Y me imagino que si se tratara de un libro más conocido o más viejo, a estos jóvenes estudiantes les sería muy fácil encontrar un resumen o un ensayo en línea. El problema viene cuando los ponen a leer libros como El Quinto Dragón, que apenas salió el año pasado en México y hace unos meses en Latinoamérica; todavía no hay suficientes recursos en línea para evitar leerlo.

Ante este tipo de mensajes, intento tomarme las cosas con humor. Por lo general si me piden el resumen del libro, soy amable y les contesto con la recomendación de que lo lean. Sin embargo, creo que este último mensaje me hizo pensar seriamente en las nuevas generaciones, aquellas que no quieren hacer ningún esfuerzo, y que debido a lo fácil que es acceder a la información, sufren de pereza mental.

Bueno, pasada mi amarga queja, también me gustaría hablar del aspecto positivo que he encontrado entre mis jóvenes lectores. Les pongo otro ejemplo (otra vez, lo copio tal y como está):

Este fue el primer libro que lei completo y me encanto la historia, yo tambien lo tuve que leer por la escuela jeje pero despues de un rato ni cuenta me di , un exelente libro la vdd.
Saludos.


Éste es uno de mis favoritos:

Ey que onda
la verdad me gusto un chorro es deque mi primer libro lo que me motivo fue ser
obligado por mi escuela ¬¬ y mi hermano
me dio 100 pesos para que lo leyera y sino lo leía tenia que darle 50
pesos por que dijo que le gustaria que yo leyera ¬¬ pero la verdad me gusto un
...chorro que ya ni se los cobre, todos me preguntaban de que se trataba para no
tener que leerlo y no hacerlo de tarea pero les dije que estaba chico que lo leyeran
les gustaría y la mayoría se impresiono por que yo leyera que se animaron, muchas grasias.



No se trata de que les guste el libro o no. Se trata de que estos chicos se den la oportunidad de leer, de que por un par de horas se deshagan de esa pereza mental y utilicen su cabeza y su imaginación. Me siento infinitamente orgullosa cada vez que un chico o chica me escribe diciendo que no le gusta leer, pero que disfrutó mucho El Quinto Dragón. Me siento feliz al saber que algo tan mío, escrito a las horas de la madrugada en mi cuarto, haga soñar, sentir, emocionarse e imaginar a personas que generalmente no lo hacen.

Creo que a los jóvenes se les juzga muy duro. Por supuesto que hay algunos que de plano se niegan a hacer cualquier tipo de esfuerzo; pero, también hay otros, chicos que están hambrientos de buenas historias, que están ansiosos de usar su cabeza y que sólo necesitan la motivación adecuada y el libro correcto.

Ojalá todos los chicos se dieran esa oportunidad aunque sea UNA vez. Hay tantos libros maravillosos, libros sencillos, emocionantes (y hasta cortos para los que temen los libros gruesos), historias que cambian vidas. Lo digo no como escritora, sino como lectora. Tuve la fortuna de descubrir y aprender a querer los libros desde niña. Todas esas historias fantásticas que he leído han cambiado mi vida, me han hecho ser quien soy hoy. Qué pena hubiera sido que, por pereza o por el acceso fácil a la información, jamás hubiera descubierto los libros. La verdad es que no imagino mi vida sin ellos.

lunes, 9 de agosto de 2010

Heroínas en la Literatura


Siempre ha habido héroes en los libros; desde Ulises en la Odisea hasta Harry Potter en la serie del mismo nombre. Siempre he pensado que es más fácil construir un héroe; al parecer es más creíble que un hombre se enfrente a los malos, que sea fuerte e inteligente y encima de todo, que tenga un corazón noble. Sin embargo, ¿qué hay de las heroínas de los libros?

Durante mucho tiempo y en muchos libros, los personajes femeninos se limitaron a ser la inspiración de los héroes, el motor para sus andanzas y aventuras, la recompensa después de un largo y tortuoso camino. Los personajes femeninos eran madres, hermanas, hijas, esposas, damiselas en apuros y si les tocaba algo de suerte, tal vez, princesas o reinas. De las características ni hablar, debían ser mujeres idóneas, puras, sin defecto, sumisas y dedicadas por completo al héroe de la historia.

Incluso ahora, en pleno siglo XXI hay personajes femeninos así, casi perfectos (totalmente aburridos) y muy poco reales. Intento no leer este tipo de libros, pero de vez en cuando me topo con ellos por accidente. Creo que todos hemos leído por lo menos uno en el que la protagonista es muy bonita (pero no se da cuenta de su belleza), humilde, huérfana y pobre (en muchos casos), muy buena, algo torpe y completamente dedicada al héroe de la historia.

Por otro lado, también existen los personajes femeninos extraordinarios, aquellas heroínas que, con todo y sus imperfecciones se roban la historia y nos hacen admirarlas.

A continuación les presento algunas de las mejores heroínas que he encontrado en la literatura:

1. Elizabeth Bennet. (Orgullo y Prejucio de Jane Austen). A pesar de estar limitada por los convencionalismos sociales de su época, Elizabeth Bennet es un gran personaje. Es una mujer inteligente y educada a pesar de no poseer una gran fortuna. No le da miedo ser ella misma delante de nadie ni se deja pisotear por personas que tienen una posición social más acomodada. No es perfecta (por eso juzgó mal al señor Darcy), es sarcástica y algo burlona, y al mismo tiempo, es amable y defiende a su familia como cualquier persona.

2. Hermione Granger. (Harry Potter de JK Rowling). Pareciera que antes de ella, ser inteligente, preocuparse por hacer un buen trabajo en la escuela (o la oficina) y leer libros era cosa de nerds y casi un pecado si se quería ser aceptado socialmente (por lo menos así era en mis años escolares). Por eso me da gusto que una serie tan popular tenga un personaje como Hermione, que muestre que tener talento, inteligencia y gusto por la lectura no tienen nada de malo.

3. Leola (Historia del Rey Transparente de Rosa Montero). De campesina a guerrero. Una chica de quince años que no se conformó con su destino y convirtió su vida en una gran aventura. Amenazada por la guerra, Leola roba una armadura de caballero muerto durante las Cruzadas y, disfrazada de hombre, se convierte en caballero (aunque no fácilmente). Es profundamente humana, tiene miedos, frustraciones, deseos, añoranzas, defectos y cualidades.

4. Abi. (El Quinto Dragón). Tal vez parezca demasiado presuntosa al poner en la lista a uno de mis personajes, pero incluyo a Abi porque me parece una heroína extraordinaria. No es la clásica damisela en apuros que espera que su príncipe azul (dragón, lobo o vampiro) la rescate. Abi es una chica fuerte e inteligente, además de una gran líder y, a pesar de poseer todas estas cualidades, no pierde su feminidad, no deja de ser mujer, no deja de lado sus emociones, al contrario, ese amor que siente la hace más fuerte.

5. Lisbeth Salander (Trilogía Milenium de Stieg Larsson). ¡Vaya personaje! Se roba toda la serie. De los mejores personajes femeninos que he leído. Lisbeth está muy lejos de ser perfecta; ella es más bien un personaje oscuro; es antisocial, desconfiada y en ocasiones terriblemente violenta (sólo cuando la agreden). Es además una mujer muy inteligente, un verdadero genio informático y gran detective. Lisbeth tiene además un pasado muy oscuro de violencia y abuso, lo cual nos hace admirar mucho más su instinto de supervivencia.

Estos son sólo algunos de los personajes femeninos que más me han gustado. Por supuesto que debe de haber muchos más. ¿Qué opinan? ¿Han leído alguno de estos libros? ¿Conocen a estas heroínas? ¿Hay alguna otra que quisieran agregar?

lunes, 2 de agosto de 2010

La Gente Que No Lee


Es inevitable, tarde o temprano uno se topa con ellos.

El otro día fui a nadar (donde vivo ha hecho mucho calor este año) y junto a la alberca estaba un niño como de diez años con su mamá y su tía. La mamá le estaba diciendo a la tía que necesitaba obligar al niño a leer más porque éste tenía problemas con la lectura. A lo que el niño respondió: "No tengo problemas con la lectura, simplemente no me gusta leer". Y sin tomar más importancia al asunto, se echó un clavado a la alberca.

Ésta es una historia real; de verdad escuché esa conversación y desde ese día he estado pensando en la gente que no le gusta leer y más que nada por qué no les gusta leer.

Hay que admitirlo, no sé vivir sin leer, por supuesto que hago otras cosas en mi vida diaria, pero si no tengo algo que leer, siento que falta algo, me aburro. Para alguien que ama los libros, parece imposible que haya personas que no tienen aunque sea una historia que les guste o que puedan pasar años sin tocar un libro, pero sí, hay gente que no lee.

He pensado que no todos tienen las mismas razones para alejarse de la lectura. Aquí expongo algunas de las razones que se me han ocurrido:

1. "No tengo tiempo". Ya sea por causa del trabajo, la escuela, actividades extra, proyectos o simplemente la vida diaria hay gente que deja de lado los libros, aunque le guste leer. Una vez en una de mis presentaciones, un señor comentó que a él le gustaba mucho leer, pero que se sentía culpable porque sentía que cuando leía no hacía nada productivo y tampoco le dedicaba ese tiempo a su familia. Obviamente no se trata de descuidar a la familia por estar pegado a los libros, pero darse un tiempo para sí mismo de vez en cuando no creo que tenga nada de malo.

2. "Me da flojera". Un chico en la página de Facebook de El Quinto Dragón preguntó si alguien tenía el resumen del libro. Me hizo muchísima gracia su cometario, ¡de verdad! Seguro que leer El Quinto Dragón era alguna tarea de la escuela y el pobre chico, acostrumbrado a encontrar todos los resúmenes en Internet no le quedó otro remedio más que pedir el resumen en la página. Le contesté sugiriendo que lo leyera, que era un libro cortito y que tal vez le gustaría. Me respondió diciendo que le daba pereza, pero que lo empezaría a leer. No sé si lo hará o no. A veces, sólo hace falta hacer un intento.

3. Malas experiencias con libros. ¿Quién no las ha tenido? Incluso cuando leer es un hábito, de vez en cuando uno se topa con libros muy malos (como el horroroso libro-fiasco de febrero jaja). Hay gente que tuvo alguna mala experiencia, por lo general en la escuela, cuando se busca que los niños lean más, pero a veces no seleccionan libros adecuados que atraigan la atención de los niños y jóvenes. A más de uno nos tocó leer libros bastante gruesos, del año de la canica (traducción para los que no viven en México: muy antiguos), que nada tenían que ver con uno pero que había que leer porque eran "obligatorios". Díganme, después de pasar por experiencias como estas más de una vez, ¿quién los culparía por no querer acercarse a un libro? Contrario a los lectores asiduos, quienes tenemos excelentes recuerdos de historias geniales, lo único que estas personas tienen son los recuerdos de una aburrida monumental.
Creo que en este caso específico se trata de enganchar a una persona con una historia, sugerir un libro corto o uno de cuentos para que poco a poco vaya borrando esa mala imagen que tiene de los libros.

4. "No encuentro un libro que me guste". Lo crean o no, ésta es una razón más. Aunque parezca imposible habiendo tantos libros buenos en este mundo, hay gente que tropieza con libros que no les gustan, uno tras otro y encuentra (de vez en cuando) alguno que llame su atención. Conozco una persona así: mi esposo. Sé que le gusta leer, lo he visto (en contadas ocasiones) sumergirse en un libro y devorárselo, como cualquier lector asiduo. Sé que tiene el potencial para hacer de la lectura un hábito y que lo disfrutaría tanto como yo, no obstante, es algo que no ha sucedido. Lo he visto también dejar libros a medio camino (esto pasa muy a menudo), simplemente porque la historia no fue lo suficientemente poderosa para atraparlo. Si me preguntan a mí, creo que aún no encuentra una categoría para él y creo que a mucha gente le pasa lo mismo. En estos casos, la única respuesta es seguir buscando.

En mi opinión, de estos cuatro puntos, el más poderoso es el número tres. La falta de tiempo, la flojera y hasta el no encuentro algo que me guste tienen solución, sin embargo, ¿cómo se le quita a alguien una mala experiencia con los libros en la edad escolar? Creo que por eso es importante que los niños también lean en casa, así, cuando las escuelas los pongan a leer libros que (posiblemente) los aburran, ellos sabrán que no todos los libros son así.

Para mí, estos son cuatro de los principales motivos. ¿Hay algún otro que quieran agregar a la lista? ¿Conocen a personas que no leen? ¿Tienen alguna anécdota?