viernes, 31 de diciembre de 2010

Lo Mejor y Lo Peor del 2010



Último día del año. ¡Qué rápido! Este año se fue volando; en unas cuantas horas será 2011.

Quiero dedicar esta última entrada a los mejores y peores libros que leí en el año. Durante estos doce meses me tocó leer de todo; desde libros extraordinarios, libros que no estuvieron nada mal, hasta libros terribles y aburridos. Hablando de éstos últimos, decidí que finalmente revelaría el famoso libro de febrero, el peor que he leído en mucho, mucho tiempo.

Respecto a las excelentes historias que leí, me pasó algo muy extraño; casi todos coincidían en dos cosas: eran libros impresos (es decir no e-books) y desde las primeras páginas se notaba que serían muy buenos libros.

No tengo nada en contra de los libros electrónicos; al contrario me da gusto no tener que pagar el envío, tener acceso inmediato e ilimitado a muchos libros que tal vez serían difícil de obtener. El único comentario que tengo es que en español aún no hay mucha variedad, aún faltan muchos libros buenos en formato electrónico.

Aquí está mi pequeña lista; no mencionó todos los que leí este año, sino los que más llamaron mi atención (ya sea por buenos o malos).

Los mejores:

-Historia del Rey Transparente de Rosa Montero. Sin duda alguna de los mejores libros que he leído en mucho tiempo; hasta me atrevería a decir que fue el mejor del año. Antes de leer este libro tenía poco interés en las Cruzadas y la Edad Media, no obstante, después de leer esta historia mi interés ha despertado. La obra es un viaje increíble por esos tiempos, llena de personajes inolvidables, a través de los ojos de una mujer extraordinaria.

-Las Mejores Alas de Antonio Malpica. Ésta es la historia de un niño de la calle; es un libro interesante, divertido, conmovedor y sobre todo lleno de esperanza. Este autor tiene un gran don narrativo, logra conmover y emocionar sin siquiera rozar la cursilería, sin hacernos sentir lástima por los personajes.

-Maridos de Ángeles Mastretta. Este año redescubrí los cuentos; este libro en partícular lo disfuté mucho. Es un espejo no sólo de los matrimonios, sino de las mujeres mexicanas, del amor, del gozo, las tristezas y de la humanidad. Todo narrado magistralmente en historias de unas cuantas páginas. Este libro me hizo reír, me hizo llorar, entender y pensar.

-I Am the Messenger, de Markus Zusak. Una gran excepción de este año. Es una novela que leí en formato electrónico, en inglés y cuyo autor es australiano. Me encantan las novelas de Zusak; cada vez que consigo una de sus novelas, sé que no me decepcionará y en esta ocasión no fue la excepción. Sus novelas entienden a los jóvenes, como si Zusak pudiera meterse en su cabeza y relatarnos qué es lo que nos pasa a través de sus historias.

-Shiver de Maggie Stiefvater. Creo que lo que más me gustó fue cómo incorporó fragmentos de los poemas de Rilke, hizo que me enamorara de la historia, que el amor entre los dos personajes principales pareciera auténtico. También durante el año leí la segunda parte, Linger. No estuvo nada mal; aunque hubo muchas críticas, a mí sí me gustó y pienso leer la tercera parte, aunque eso sí me gustó muchísimo más el primer libro.

Hubo muchos otros libros, sin embargo, para mí esos fueron los mejores.

Ahora los peores de este año. Le pensé mucho para esta categoría. Sí hubo más de dos que de repente me aburrieron, pero tampoco estuvieron tan mal como para escribir sus nombres aquí. De todos los libros que leí en el año sólo hay uno que merece estar aquí:

Tiger's Curse de Coleen Houck. Éste es el mejor ejemplo de por qué no dejarse engañar por opiniones ajenas. El libro tiene excelentes calificaciones en Amazon.com. Lo compré en formato electrónico, después de haber leído muy buenos comentarios. Hasta eso la idea no está tan mal, pero la infinidad de detalles inservibles (desde qué shampoo usan los personajes, hasta qué tipo de barrita de granola comen y cuántas botellas de agua se toman al día), hacen la historia muy tediosa. A ello también debe sumarse los personajes planos: el príncipe azul perfecto hasta más no poder, el hermano gemelo galán y la protagonista, quien está en medio de ellos y es el personaje más aburrido de los tres. Ni hablar de que en la historia no pasa nada, todo parece estar planeado y resolverse en un segundo. ¿Quieren saber lo peor? ¡Hay segunda parte! Y creo que hasta tercera, pero en fin.

Esos fueron los mejores y peor libro del año. ¿Cuáles fueron los mejores libros que leyeron este año? ¿Y los peores?

Por último, quiero aprovechar para desearles un muy Feliz Año Nuevo. Qué este 2011 les traiga mucha alegría, buenos libros, felicidad, y mucha paz. Gracias por leer :)

jueves, 23 de diciembre de 2010

Este Año


Hay muchas cosas que agradecer. Sí, como escritora, aunque pareciera que este año no pasó nada, tengo que agradecer muchas cosas.

Este año terminé mi nueva novela. Me costó mucho trabajo, no sé si sea así para todos los escritores, pero después de haber publicado por primera vez, la siguiente novela es muy difícil. Cuando nadie ha leído tu trabajo, todo es ganancia; sólo se puede mejorar y no habrá personas esperando tu siguiente trabajo para juzgarlo. Una vez que se ha cruzado esa línea con la que muchos escritores soñamos, hay muchas expectativas, propias y ajenas. La pregunta "¿podré escribir algo bueno de nuevo?" está presente en repetidas ocasiones. Tal vez por eso me tardé tanto en escribirla; debo confesar que hubo momentos en que me sentía llena de ansiedad. Pero, ¿saben qué es lo raro? Que toda esa inseguridad se evaporaba en cuanto escribía; es más, únicamente me sentía ansiosa cuando no escribía. Logré perderme entre mis letras, entre párrafos, por horas, días y meses. Y al final, terminé mi novela.

Después de haber hecho semejante confesión, seguramente se preguntarán en dónde está esa nueva novela. Y la respuesta es: la tiene mi editora. No sé si ya la haya leído o no, me dijo que me daría su veredicto hasta finales de enero. No tengo ni la menor idea de lo que vaya a decir, no sé si me vaya a decir que tengo que reescribirla, si haya detalles que no le gusten, si le vaya a gustar o no, no sé. Y la verdad es que ni siquiera me gusta pensar en ello; no quiero pasarme la Navidad preocupada, jajaja.

Creo que debo estar loca para admitir que escribí una novela, que nadie ha leído, de la cual aún no tengo retroalimentación alguna. ¿Por qué estoy escribiendo esta entrada? Porque se lo debo a mi novela. Porque por meses, mientras la escribía, anunciar su existencia en mi blog era algo con lo que soñaba, compartir con ustedes que por fin la había terminado era una gran motivación a la hora de escribir. Me hubiera gustado hacerlo después de que mi editora me diera su opinión, sabiendo si la publicarían o no, gozando de mi pequeño triunfo. No obstante, las cosas a veces no salen como imaginamos.

Sin importar el resultado, aunque más tarde tenga que corregirla (o reescribirla), se publique o no, aún así quise escribir esta entrada y gritar a los cuatro vientos que había completado mi novela, sentirme triunfante, celebrar y compartirlo con ustedes. Porque a veces, para los escritores, para cualquier persona dedicada al arte, lo más difícil es creer en tu trabajo. Yo sí quiero creer en el mío; no tanto en mi habilidad (porque sé que aún me falta mucho por aprender), sino en mi voluntad, porque ésa es una cualidad indispensable para un escritor: jamás dejarse vencer, jamás dejar que esa vocación se desvanezca.

Quiero creer en esta novela, soñar con que algún día verá la luz y la leerán ustedes y muchas personas, quiero soñar como algún día soñé cuando vi El Quinto Dragón recién terminado. Y pensar exactamente lo mismo: encontraré la forma.

P.D.: La foto de la entrada es una pista de lo que se trata ;-)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Una Vida Dedicada a Escribir


Eso fue lo que pensé cuando leí el discurso de aceptación del Nobel de Mario Vargas Llosa: una vida dedicada a escribir. ¡Qué privilegio! Es un honor que aquellas historias que nacen apenas de una pequeña imagen y se gestan en la mente de una persona toquen a generaciones enteras.

Dejando a un lado todos los premios y reconocimientos, lo importante, es haber podido entregarse a esa pasión; aquella vocación inevitable que muchos sentimos, pero que no todos son capaces de seguir, ya sea por miedo, dudas o cualquier motivo. Se necesita ser muy valiente para desafiar cualquier obstáculo que se interponga entre nosotros y nuestra vocación.

La parte que más me conmovió fue cuando dice que en momentos de desesperación, entregarse a su trabajo de contador de historias siempre ha sido la luz que señala el final del túnel, que ha sido su trabajo lo que siempre lo ha salvado. Sus palabras me emocionaron tanto, porque me siento igual; porque los libros han sido muchas veces mi refugio y, mis historias, el desahogo, el único lugar en donde sé que siempre seré libre.

También menciona cómo la literatura ha cambiado a la humanidad; cómo debió haber sido cuando nuestros ancestros imaginaron por primera vez una historia y la contaron y así cambiaron su destino y se convirtieron en humanos. Soñar con una sociedad mejor, imaginar historias es lo que nos humaniza, no la tecnología ni las tareas diarias.

Bueno, sólo quería hacer un pequeño comentario acerca de este discurso. Para los que lo quieran leer, les dejo el link:

http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201012/07/cultura/20101207elpepucul_1_Pes_PDF.pdf

Dejando a un lado los defectos y controversias que cualquier escritor pueda tener (¡somos humanos!), admiro a la gente que dedica su vida a la literatura y agradece lo mucho que ésta les ha dado. Espero que lo disfruten tanto como yo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Los Clásicos


A todos alguna vez nos ha tocado leer por lo menos uno. Ya sea por obligación escolar o por gusto, hemos tenido en nuestras manos uno de esos libros que llaman "clásicos".

¿Qué es lo que hace a una obra clásica? Si me hubieran preguntado hace diez años, cuando aún cursaba la preparatoria, les hubiera respondido que el único requisito era que fuera un libro viejo. No estaba tan perdida; aunque ahora reconozco que si bien, la mayoría de los libros clásicos tienen años y hasta siglos de haber sido escritos, la edad no es el único requisito para que una novela sea clásica. Creo que es algo más, dos cosas que importan más: la capacidad de marcar la vida de sus lectores y de perdurar a través del tiempo.

Esos dos factores son los que hacen de un libro un clásico. Qué grandioso es pensar en cuántas vidas ha transformado un libro como Mujercitas o Cien Años de Soledad. Qué sublime es saber que a pesar que los tiempos cambian, Orgullo y Prejuicio y Cumbres Borrascosas permanecen.

Si bien, el lenguaje utilizado en otros tiempos no es el más cómodo o entendible de leer en nuestra era, bien vale la pena asomarse a los clásicos de vez en cuando. Por algo han permanecido tantos años y entre sus páginas tal vez encontremos algo que le de un giro a nuestra vida. Eso sí, tengo la firme convicción de que su lectura debe ser siempre voluntaria, ¿por qué menciono esto? Aunque ustedes no lo crean hay gente que se siente obligada a leer TODOS los clásicos, que los lee sólo por decir que lo ha hecho, por cumplir con una rara obligación cultural. Nunca hay que olvidarse que la lectura es una actividad placentera, algo que se hace por gusto y no por obligación. Algo que vale la pena mencionar es que probablemente no les vayan a gustar todos los clásicos. Cada persona es diferente; así como a mí me gusta Los Miserables, tal vez a otra persona no le parezca nada extraordinario. Alguien puede encontrar una conexión con la obra de Shakespeare, mientras que habrá otros que no les guste tanto. Lo bueno es que hay variedad en temas, estilos, épocas y lenguaje. Viva la diversidad en los libros.

Acabo de terminar de leer un libro y estaba buscando que leer. Visité una librería en busca de algo que llamara mi atención en la sección de literatura juvenil, pero no encontré nada fuera de lo común: vampiros enamorados, problemas de secundaria, brujas, magia, etc, etc. Si la literatura juvenil actual parece haber caido en lo mismo (por lo menos por esta última visita a la librería jeje), me refugio en los clásicos, que por cierto, en formato electrónico muchas veces son gratis. Tengo por aquí Las Aventuras de Huckleberryfin, El Jardín Secreto, Poemas de Rilke, Peter Pan, El Principito, Cumbres Borrascosas y El Aleph. ¿Cuál leeré?

Les comparto los clásicos que más me gustan:

-Mujercitas de Louisa May Alcott
-Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
-Orgullo y Prejuicio de Jane Austen
-El Aleph de Jorge Luis Borges
-Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez
-Los Miserables de Víctor Hugo

Por último creo que por los clásicos decidí empezar a escribir. Me gusta pensar en todas las vidas que toca un libro, en que las letras permanecen, que parte de nosotros se queda en la Tierra, a pesar de la muerte, a pesar del tiempo.

¿Qué opinan acerca de los clásicos? Seguro que alguna vez les tocó leer alguno (aunque sea en sus años escolares). ¿Hay alguno que les guste?

viernes, 22 de octubre de 2010

Segundas Partes, ¿Nunca son buenas?


Últimamente he estado pensando en los libros y en sus secuelas. Dicen por ahí que "segundas partes nunca son buenas"; no obstante, a mí me gusta pensar que hay excepciones.

La cosa es que cuando un libro es exitoso, mucha gente pide y muere porque haya una segunda parte. A veces el autor decide hacerlo, otras no, pero lo que a mí me concierne saber es: ¿cómo debe ser esa segunda parte? ¿Acaso tiene que ser una copia del libro original exitoso? ¿Debe tener el mismo estilo? ¿O cambiar radicalmente? En pocas palabras: ¿cómo hacer una segunda parte tan buena como la primera?

Hoy en día parece que todo lo bueno (y lo no tan bueno) debe tener una secuela. Especialmente tratándose la literatura juvenil, desde libros de vampiros, magos, brujas, fantasmas, etc, etc. Casi cualquier historia va encaminada a una secuela. Hay incluso autores que conciben una idea pensando más que en una novela, en una saga. ¿Por qué? Las editoriales saben que una vez que los jóvenes se enamoran de una historia y sus personajes, quieren más y eso se transforma en ventas seguras.

Desde mi punto de vista, un libro, una verdadera obra de arte debe ser capaz de valerse por sí mismo, ser una unidad sin necesidad de secuelas o precuelas. Imaginemos una saga de tres libros; cualquiera de los tres libros debe entenderse incluso si eliminaramos cualquiera de los otros libros o incluso los otros dos.

A la hora de decidir o no leer una secuela, estos son los puntos que tomo en cuenta:

-Si el libro original no fue bueno, por supuesto que no voy a leer la segunda parte. **Nota** El horroroso libro que leí en Febrero (así es, aun no he logrado superar lo malo que fue) tiene segunda y TERCERA parte. Sí, esta atrocidad tiene secuelas que por supuesto ni bajo amenaza voy a leer.

-Si el libro original me cautivo, y aunque la trama del segundo se anuncie como algo diferente, lo más seguro es que de cualquier manera le dé una oportunidad.

-Hay que estar preparado y tener la mente abierta porque probablemente no encuentre exactamente el mismo libro que el primero. Éste punto es MUY importante; mucha gente lee la secuela creyendo que va a leer el original. Si quiero leer la historia original, mejor agarro el primer libro y ni me molesto en comprar el segundo, ¿no creen?

-Es probable que lea la secuela porque los personajes de la primera parte me encantaron, pero también hay que tomar en consideración que el autor tiene toooodo el derecho del mundo de utilizar nuevos personajes, nuevos protagonistas, nueva historia, etc, etc. Como dije en el punto anterior: ¡Hay que tener la mente abierta! Tal vez no sea lo que esperamos, tal vez sea una historia diferente, una que nos guste todavía más.

Por último, ¿todos los libros buenos deben tener secuela? No. ¿Se imaginan si Jane Austen hubiera escrito una secuela de Orgullo y Prejuicio? Qué raro sería ¿no? Tampoco me imagino a García Márquez sacando una segunda parte de Cien Años de Soledad. Más que nada estoy pensando en los clásicos y en los grandes libros en general, sin embargo hay libros geniales hoy en día que tal vez deberían dejarse así. Pienso que hay libros que por sí mismos y sin ayuda de ninguna secuela pasan a la posteridad por la grandeza que hay en ellos.

Secuelas famosas:

Harry Potter... y sus siete libros. Creo que si hubiera sido un solo libro nunca hubiera tenido tanto éxito. El estilo es el mismo en los siete libros, a pesar de que la historia va cambiando con cada novela y tal vez esa sea la fórmula de su éxito.

Crónicas de la Torre de Laura Gallego. De lo poco o mucho que he leído de esta autora (que le encanta hacer sagas), ésta es la que más me ha convencido.

Trilogía Millenium de Stieg Larsson. Los hombres que no amaban a las mujeres y sus dos secuelas han estado de moda en los últimos dos años. Este año me leí los tres libros; de nuevo el estilo es más o menos el mismo, aunque para mi gusto el primer libro es el mejor de los tres.

Crepúsculo. Si me preguntan a mí, debió dejarlo en tres y no cuatro libros. Si no hubiera puesto tanto detalle que no necesitaba pudo haber juntado el tercero y el cuarto, pero bueno, eso ya es una opinión.

Corazón de Tinta de Cornelia Funk. Hace algunos meses leí Corazón de Tinta y me encantó, por eso compré la segunda parte, Sangre de Tinta, pero confieso que esta secuela no terminó de atraparme, tan es así que aún no he terminado de leer el libro.

Bridget Jones. Olvídense de las películas, los libros son mucho mejores. En especial el segundo; sin duda alguna de las mejores secuelas que he leído, superó el original. Por cierto la secuela de la película no le hizo nada de justicia, cambiaron absolutamente todo lo bueno.

Secuelas que quiero leer:

Linger de Maggie Stiefvater. Secuela de Shiver, un buen libro.

Trilogía de la Materia Oscura de Philip Pullman. Después de haber leído el primer volumen de esta saga y de varias recomendaciones, creo que se merece una oportunidad.

Secuela de Olfato de Andrés Acosta. Aun no sé el título, pero por ahí me enteré que el autor de esta ingeniosa novela está escribiendo la segunda parte. ¡Por supuesto que la leeré!

Ahora les toca a ustedes: ¿cuáles son sus sagas favoritas?

domingo, 10 de octubre de 2010

Los Libros y el Cine


Ya tenía un buen rato sin escribir en el blog, sé que no tengo excusas, pero en mi defensa, les cuento que me tocó mudarme a otra ciudad y estuve vuelta loca empacando cajas, cargando cosas desde un tercer piso a un camión de mudanza, del camión de mudanza a mi nuevo hogar y por último desempacando.

Bueno, explicadas mis razones, pasemos al tema del que quiero hablar hoy: libros llevados a la pantalla grande.

Siempre hay un tipo de debate siempre que un libro se transforma en película: ¿Qué es mejor? ¿El libro o la película? En mi perspectiva y en la mayoría de los casos que he visto, casi siempre gana el libro.

El cine tiene la desventaja de un tiempo limitado. Imagínense un libro de 600 páginas. Cuando uno lee tiene el tiempo necesario para terminar; se puede tomar una semana o un mes o un año; cada vez que lo lees puedes dedicarle treinta minutos o las horas que quieras. Un libro no tiene límite de tiempo (a menos que lo saquen de una biblioteca y quieran evitar multas). Ahora imaginen el mismo libro en la pantalla grande. Una película a lo mucho tardará tres horas, la mayoría sólo dos. Las películas sólo cuentan con un par de horas para contar la historia que se contó en quién sabe cuantas páginas. A causa de la falta de tiempo obviamente deben omitirse detalles, en ocasiones cortar un poco la historia.

Entonces, seguro se preguntarán ¿por qué molestarse en ver películas basadas en libros? La respuesta es, porque existen verdaderas joyas dentro del cine. Muchas veces lo que hago es ver la película primero y leer el libro después, eso me ha funcionado. No obstante, si es demasiado tarde, no importa, los animo a que de todas formas se arriesguen. ¿Por qué? El Cine tiene cosas que la literatura sólo puede lograr con la imaginación del lector. Elementos como la iluminación adecuada, ambientación, vestuario y música son privilegios del cine.

Debo confesar que de estos elementos la música es lo que más me gusta de las películas. Mientras uno lee un libro puede escuchar su mp3 con música que es de su agrado, pero no es lo mismo. En los filmes la música que se presenta fue compuesta especialmente para la película, para cierto momento, para cierta emoción. Es sin duda una cualidad que los libros no han podido imitar.

Por lo pronto les dejo algunos ejemplos de libros hechos películas.

Versiones excelentes:

Atonement (Expiación). Debo admitir que lo que lo que hizo que me fascinara esta cinta fue la banda sonora (del compositor Dario Marianelli). La historia es impresionante, perfectamente bien retratada en la película. El libro es además una obra maestra.

Howl's Moving Castle (El Castillo Vagabundo). Con esto les digo todo: ésta es mi película favorita. Después de verla, me lancé a comprar el libro, el cual es buenísimo también. La película es de animación, pero está muy bien hecha, además de que la banda sonora (del compositor japonés Joe Hisaishi) es bellísima.

Pride and Prejudice (Orgullo y Prejuicio). Versión 2005. El libro es un verdadero clásico y, aunque la historia parezca sencilla, no es fácil hacerla en cine. Después de haber visto varias vesiones, incluyendo la miniserie inglesa, creo que ésta es la mejor. Las actuaciones muy bien (¡me encantó el Sr. Darcy!), diálogos de acuerdo a la era, pero entendibles, música divina, vestuario increíble. Le doy un diez.

La Casa de los Espíritus. Aunque no es completamente fiel a la versión literaria y que la película ya tiene algunos añitos, me sigue gustando. Buen trabajo.

Versiones fatales:

The Time Traveler's Wife (Más Allá del Tiempo). Echaron a perder la historia. En mi opinión el libro es muy bueno, inovador en la narrativa y la forma. La película no dio la talla, las actuaciones fueron pésimas (para nada reflejaron a los personajes del libro), la música cursi y la película casi no tuvo sentido. Y para colmo, ¡cambiaron el final! Yo me quedo con el libro.

The Golden Compass (La Brújula Dorada). Fue tan mala, que ni siquiera se atrevieron a incursionar en los demás libros. Primero vi la película y aunque no me gustó mucho, después decidí leer el primer libro de esta saga. Para mi sorpresa, el libro no estaba mal; sin embargo, lo más sorprendente es que no tenía NADA que ver con la película. Quien escribió la adaptación al cine, se tomó demasiadas libertades.

Twilight (Crepúsculo). Con esto tal vez haga enojar a todos los fans de Crepúsculo que siguen el blog. Lo siento mucho, pero a mí la película (la primera), estuvo pésima, las actuaciones fatales, la música terrible, los diálogos ni hablar. No sé si en la siguientes películas mejoraron, la verdad no las he visto, pero ojalá que hayan hecho un mejor trabajo.

El Amor en Tiempos de Cólera. Qué horrible manera de arruinar un libro con una historia de amor tan bella. Pobre Gabriel García Márquez (si es que la vio).

Películas basadas en libros que muero por ver:

The Girl with the Dragon Tatoo: Ya leí la trilogía, el primer libro me atrapó, es mi favorito de los tres. Ahora quiero ver la película, tanto la versión sueca como la norteamericana.

La Tregua (autor Mario Benedetti). Leí el libro el año pasado y me encantó. Es una historia de amor hermosa. Tengo muchas ganas de ver alguna de las versiones fílmicas (tengo entendido que hay varias), pero me he detenido porque el libro es tan bueno que no quiero arruinarme lo que imagino en mi cabeza. Quiero una versión que esté a la altura.

Libros que muero por leer después de haber visto la película:

Let the right one in (Déjame entrar). La versión fílmica sueca está genial, creo que el libro debe estar todavía mejor.

Lo que el viento se llevó. La película es un clásico y desde que la vi me enamoré. El libro debe estar increíble.

Libros que deberían ser llevadas al cine:

La hora sin diosas de Beatriz Rivas. Tres historias de tres mujeres extraordinarias.

Historia del Rey Transparente de Rosa Montero. Una aventura increíble con personajes inolvidables.

Libros que jamás deberían ser película (porque arruinarían todo el encanto del libro):

Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez.

Obviamente debe haber muchas otras en cada una de las categorías que les acabo de mostrar. ¿Cuáles son algunas que ustedes han visto? ¿Han descubierto algún libro gracias a una película? ¿Han visto alguna película porque les gustó el libro? Me encantaría escuchar sus respuestas.

lunes, 30 de agosto de 2010

Los Libros y Las Nuevas Generaciones


Siendo escritora de literatura juvenil, es imposible no pensar en los jóvenes. Aunque mis lectores sean de todas las edades y me sienta muy contenta cada vez que recibo un comentario positivo de un adulto que leyó mi libro, el público para el que escribo, a quien mis historias van dirigidas son adolescentes y jóvenes.

Cuando pienso en las nuevas generaciones y en la literatura, tengo días buenos y malos. Hay días en que confío que hay suficientes jóvenes que disfrutan leer o por lo menos que están hambrientos de una buena historia. Son ellos quien me hacen sentir que mi trabajo vale, que mis historias tienen un propósito.

Como mencioné, también hay días malos. En la página de Facebook de El Quinto Dragón, llegan una buena cantidad de mensajes de chicos que están en la escuela y que tienen de tarea leer mi libro. Supongo que la brecha generacional es muy grande; a mí me daría pena mandarle un mensaje a cualquier autor pidiéndole un resumen de su novela, para yo no tener que leerla; pero en estos días, supongo que no importa tanto. No sólo me han pedido el resumen de mi libro, sino también que les haga la tarea completita. Ejemplo (lo copio tal y como está):

Hola
Oye es que era Para hacerte una pregunta es que necesito saber
cuales son Los recursos literarios
de esta obra
Formales
...Estructura de la obra
tipo de narrador y punto de vista
Tiempo interno

de contenido
tipos de descripcion que clases se presentan y un corto fragmento representativo
figuras literarias que figuras y en que fragmentos de la obra
Que pena molestarte
Gracias


Me siento vieja pensando que cuando yo iba a la escuela y me dejaban este tipo de tareas, no quedaba otro remedio que leer el libro. En nuestra sociedad actual hay muchos otros recursos para no tener que leer un libro (aunque éste sea breve); el más usado es, por supuesto, el Internet. Y me imagino que si se tratara de un libro más conocido o más viejo, a estos jóvenes estudiantes les sería muy fácil encontrar un resumen o un ensayo en línea. El problema viene cuando los ponen a leer libros como El Quinto Dragón, que apenas salió el año pasado en México y hace unos meses en Latinoamérica; todavía no hay suficientes recursos en línea para evitar leerlo.

Ante este tipo de mensajes, intento tomarme las cosas con humor. Por lo general si me piden el resumen del libro, soy amable y les contesto con la recomendación de que lo lean. Sin embargo, creo que este último mensaje me hizo pensar seriamente en las nuevas generaciones, aquellas que no quieren hacer ningún esfuerzo, y que debido a lo fácil que es acceder a la información, sufren de pereza mental.

Bueno, pasada mi amarga queja, también me gustaría hablar del aspecto positivo que he encontrado entre mis jóvenes lectores. Les pongo otro ejemplo (otra vez, lo copio tal y como está):

Este fue el primer libro que lei completo y me encanto la historia, yo tambien lo tuve que leer por la escuela jeje pero despues de un rato ni cuenta me di , un exelente libro la vdd.
Saludos.


Éste es uno de mis favoritos:

Ey que onda
la verdad me gusto un chorro es deque mi primer libro lo que me motivo fue ser
obligado por mi escuela ¬¬ y mi hermano
me dio 100 pesos para que lo leyera y sino lo leía tenia que darle 50
pesos por que dijo que le gustaria que yo leyera ¬¬ pero la verdad me gusto un
...chorro que ya ni se los cobre, todos me preguntaban de que se trataba para no
tener que leerlo y no hacerlo de tarea pero les dije que estaba chico que lo leyeran
les gustaría y la mayoría se impresiono por que yo leyera que se animaron, muchas grasias.



No se trata de que les guste el libro o no. Se trata de que estos chicos se den la oportunidad de leer, de que por un par de horas se deshagan de esa pereza mental y utilicen su cabeza y su imaginación. Me siento infinitamente orgullosa cada vez que un chico o chica me escribe diciendo que no le gusta leer, pero que disfrutó mucho El Quinto Dragón. Me siento feliz al saber que algo tan mío, escrito a las horas de la madrugada en mi cuarto, haga soñar, sentir, emocionarse e imaginar a personas que generalmente no lo hacen.

Creo que a los jóvenes se les juzga muy duro. Por supuesto que hay algunos que de plano se niegan a hacer cualquier tipo de esfuerzo; pero, también hay otros, chicos que están hambrientos de buenas historias, que están ansiosos de usar su cabeza y que sólo necesitan la motivación adecuada y el libro correcto.

Ojalá todos los chicos se dieran esa oportunidad aunque sea UNA vez. Hay tantos libros maravillosos, libros sencillos, emocionantes (y hasta cortos para los que temen los libros gruesos), historias que cambian vidas. Lo digo no como escritora, sino como lectora. Tuve la fortuna de descubrir y aprender a querer los libros desde niña. Todas esas historias fantásticas que he leído han cambiado mi vida, me han hecho ser quien soy hoy. Qué pena hubiera sido que, por pereza o por el acceso fácil a la información, jamás hubiera descubierto los libros. La verdad es que no imagino mi vida sin ellos.

lunes, 9 de agosto de 2010

Heroínas en la Literatura


Siempre ha habido héroes en los libros; desde Ulises en la Odisea hasta Harry Potter en la serie del mismo nombre. Siempre he pensado que es más fácil construir un héroe; al parecer es más creíble que un hombre se enfrente a los malos, que sea fuerte e inteligente y encima de todo, que tenga un corazón noble. Sin embargo, ¿qué hay de las heroínas de los libros?

Durante mucho tiempo y en muchos libros, los personajes femeninos se limitaron a ser la inspiración de los héroes, el motor para sus andanzas y aventuras, la recompensa después de un largo y tortuoso camino. Los personajes femeninos eran madres, hermanas, hijas, esposas, damiselas en apuros y si les tocaba algo de suerte, tal vez, princesas o reinas. De las características ni hablar, debían ser mujeres idóneas, puras, sin defecto, sumisas y dedicadas por completo al héroe de la historia.

Incluso ahora, en pleno siglo XXI hay personajes femeninos así, casi perfectos (totalmente aburridos) y muy poco reales. Intento no leer este tipo de libros, pero de vez en cuando me topo con ellos por accidente. Creo que todos hemos leído por lo menos uno en el que la protagonista es muy bonita (pero no se da cuenta de su belleza), humilde, huérfana y pobre (en muchos casos), muy buena, algo torpe y completamente dedicada al héroe de la historia.

Por otro lado, también existen los personajes femeninos extraordinarios, aquellas heroínas que, con todo y sus imperfecciones se roban la historia y nos hacen admirarlas.

A continuación les presento algunas de las mejores heroínas que he encontrado en la literatura:

1. Elizabeth Bennet. (Orgullo y Prejucio de Jane Austen). A pesar de estar limitada por los convencionalismos sociales de su época, Elizabeth Bennet es un gran personaje. Es una mujer inteligente y educada a pesar de no poseer una gran fortuna. No le da miedo ser ella misma delante de nadie ni se deja pisotear por personas que tienen una posición social más acomodada. No es perfecta (por eso juzgó mal al señor Darcy), es sarcástica y algo burlona, y al mismo tiempo, es amable y defiende a su familia como cualquier persona.

2. Hermione Granger. (Harry Potter de JK Rowling). Pareciera que antes de ella, ser inteligente, preocuparse por hacer un buen trabajo en la escuela (o la oficina) y leer libros era cosa de nerds y casi un pecado si se quería ser aceptado socialmente (por lo menos así era en mis años escolares). Por eso me da gusto que una serie tan popular tenga un personaje como Hermione, que muestre que tener talento, inteligencia y gusto por la lectura no tienen nada de malo.

3. Leola (Historia del Rey Transparente de Rosa Montero). De campesina a guerrero. Una chica de quince años que no se conformó con su destino y convirtió su vida en una gran aventura. Amenazada por la guerra, Leola roba una armadura de caballero muerto durante las Cruzadas y, disfrazada de hombre, se convierte en caballero (aunque no fácilmente). Es profundamente humana, tiene miedos, frustraciones, deseos, añoranzas, defectos y cualidades.

4. Abi. (El Quinto Dragón). Tal vez parezca demasiado presuntosa al poner en la lista a uno de mis personajes, pero incluyo a Abi porque me parece una heroína extraordinaria. No es la clásica damisela en apuros que espera que su príncipe azul (dragón, lobo o vampiro) la rescate. Abi es una chica fuerte e inteligente, además de una gran líder y, a pesar de poseer todas estas cualidades, no pierde su feminidad, no deja de ser mujer, no deja de lado sus emociones, al contrario, ese amor que siente la hace más fuerte.

5. Lisbeth Salander (Trilogía Milenium de Stieg Larsson). ¡Vaya personaje! Se roba toda la serie. De los mejores personajes femeninos que he leído. Lisbeth está muy lejos de ser perfecta; ella es más bien un personaje oscuro; es antisocial, desconfiada y en ocasiones terriblemente violenta (sólo cuando la agreden). Es además una mujer muy inteligente, un verdadero genio informático y gran detective. Lisbeth tiene además un pasado muy oscuro de violencia y abuso, lo cual nos hace admirar mucho más su instinto de supervivencia.

Estos son sólo algunos de los personajes femeninos que más me han gustado. Por supuesto que debe de haber muchos más. ¿Qué opinan? ¿Han leído alguno de estos libros? ¿Conocen a estas heroínas? ¿Hay alguna otra que quisieran agregar?

lunes, 2 de agosto de 2010

La Gente Que No Lee


Es inevitable, tarde o temprano uno se topa con ellos.

El otro día fui a nadar (donde vivo ha hecho mucho calor este año) y junto a la alberca estaba un niño como de diez años con su mamá y su tía. La mamá le estaba diciendo a la tía que necesitaba obligar al niño a leer más porque éste tenía problemas con la lectura. A lo que el niño respondió: "No tengo problemas con la lectura, simplemente no me gusta leer". Y sin tomar más importancia al asunto, se echó un clavado a la alberca.

Ésta es una historia real; de verdad escuché esa conversación y desde ese día he estado pensando en la gente que no le gusta leer y más que nada por qué no les gusta leer.

Hay que admitirlo, no sé vivir sin leer, por supuesto que hago otras cosas en mi vida diaria, pero si no tengo algo que leer, siento que falta algo, me aburro. Para alguien que ama los libros, parece imposible que haya personas que no tienen aunque sea una historia que les guste o que puedan pasar años sin tocar un libro, pero sí, hay gente que no lee.

He pensado que no todos tienen las mismas razones para alejarse de la lectura. Aquí expongo algunas de las razones que se me han ocurrido:

1. "No tengo tiempo". Ya sea por causa del trabajo, la escuela, actividades extra, proyectos o simplemente la vida diaria hay gente que deja de lado los libros, aunque le guste leer. Una vez en una de mis presentaciones, un señor comentó que a él le gustaba mucho leer, pero que se sentía culpable porque sentía que cuando leía no hacía nada productivo y tampoco le dedicaba ese tiempo a su familia. Obviamente no se trata de descuidar a la familia por estar pegado a los libros, pero darse un tiempo para sí mismo de vez en cuando no creo que tenga nada de malo.

2. "Me da flojera". Un chico en la página de Facebook de El Quinto Dragón preguntó si alguien tenía el resumen del libro. Me hizo muchísima gracia su cometario, ¡de verdad! Seguro que leer El Quinto Dragón era alguna tarea de la escuela y el pobre chico, acostrumbrado a encontrar todos los resúmenes en Internet no le quedó otro remedio más que pedir el resumen en la página. Le contesté sugiriendo que lo leyera, que era un libro cortito y que tal vez le gustaría. Me respondió diciendo que le daba pereza, pero que lo empezaría a leer. No sé si lo hará o no. A veces, sólo hace falta hacer un intento.

3. Malas experiencias con libros. ¿Quién no las ha tenido? Incluso cuando leer es un hábito, de vez en cuando uno se topa con libros muy malos (como el horroroso libro-fiasco de febrero jaja). Hay gente que tuvo alguna mala experiencia, por lo general en la escuela, cuando se busca que los niños lean más, pero a veces no seleccionan libros adecuados que atraigan la atención de los niños y jóvenes. A más de uno nos tocó leer libros bastante gruesos, del año de la canica (traducción para los que no viven en México: muy antiguos), que nada tenían que ver con uno pero que había que leer porque eran "obligatorios". Díganme, después de pasar por experiencias como estas más de una vez, ¿quién los culparía por no querer acercarse a un libro? Contrario a los lectores asiduos, quienes tenemos excelentes recuerdos de historias geniales, lo único que estas personas tienen son los recuerdos de una aburrida monumental.
Creo que en este caso específico se trata de enganchar a una persona con una historia, sugerir un libro corto o uno de cuentos para que poco a poco vaya borrando esa mala imagen que tiene de los libros.

4. "No encuentro un libro que me guste". Lo crean o no, ésta es una razón más. Aunque parezca imposible habiendo tantos libros buenos en este mundo, hay gente que tropieza con libros que no les gustan, uno tras otro y encuentra (de vez en cuando) alguno que llame su atención. Conozco una persona así: mi esposo. Sé que le gusta leer, lo he visto (en contadas ocasiones) sumergirse en un libro y devorárselo, como cualquier lector asiduo. Sé que tiene el potencial para hacer de la lectura un hábito y que lo disfrutaría tanto como yo, no obstante, es algo que no ha sucedido. Lo he visto también dejar libros a medio camino (esto pasa muy a menudo), simplemente porque la historia no fue lo suficientemente poderosa para atraparlo. Si me preguntan a mí, creo que aún no encuentra una categoría para él y creo que a mucha gente le pasa lo mismo. En estos casos, la única respuesta es seguir buscando.

En mi opinión, de estos cuatro puntos, el más poderoso es el número tres. La falta de tiempo, la flojera y hasta el no encuentro algo que me guste tienen solución, sin embargo, ¿cómo se le quita a alguien una mala experiencia con los libros en la edad escolar? Creo que por eso es importante que los niños también lean en casa, así, cuando las escuelas los pongan a leer libros que (posiblemente) los aburran, ellos sabrán que no todos los libros son así.

Para mí, estos son cuatro de los principales motivos. ¿Hay algún otro que quieran agregar a la lista? ¿Conocen a personas que no leen? ¿Tienen alguna anécdota?

lunes, 26 de julio de 2010

La Paja Literaria


Después de tener abandonado al blog durante un mes y pico, ahora he puesto dos entradas. Para los que no se dieron cuenta, hay otra entrada nueva antes de esta, se llama Las Mejores Alas.

Ahora sí, vamos a este post. A petición popular (jeje), dedicaré una entrada sobre una de las cosas que más me molestan: la paja en los libros.

Begoña, una seguidora del blog, me pidió que definiera el término. Ésto fue lo que le contesté: Para mí la paja son los detalles que no aportan nada a la historia, que sólo hacen la novela más gruesa. En mi opinión, el lector no tiene porqué saber cada detalle. Para mi gusto, el lector necesita espacio para la imaginación. Hay novelas que nos dicen cómo se bañó el personaje, el color de la blusa que trae puesta, qué comió en el desayuno, cuántos pasos dio antes de ir a lavarse los dientes. Para mí, esos detalles no aportan nada a la historia y cuando uno escribe hay que pensar las cosas: Si no enriquece tu historia, es paja y la paja debilita.

¿Se acuerdan de ese libro terrible que leí en Febrero y que mencioné en la entrada pasada? ¡¡La paja era el problema principal!! Otra vez, me rehuso a decir nombres, pero la idea de la historia no estaba mal, era algo original (por eso compré el libro); no obstante, la forma en que el autor decidió contar la historia echó todo a perder. ¿Por qué? Empezando por los personajes que eran el típico estereotipo, lo mismo de siempre: el prícipe azul perfecto (guapo, rico, caballeroso, que hace todo bien y se enamora de la chica común y corriente) y la chica común y corriente (huérfana, pobre, buena hasta más no poder, súper bonita, pero que no se da cuenta de su propia belleza). Y como los personajes eran sólo un estereotipo muy débil, la novela está rellena de paja para que los personajes y la historia fueran más "creíbles". Nos detalla cada vez que la protagonista se come una barra de granola o el shampoo que usa a la hora de bañarse, el color de las cortinas, lo que se puso ese día el protagonista, etc, etc. Fueron páginas y páginas que nada aportaban a la novela, que sólo la hacían más tediosa.

Habrá gente que necesite de cada detallito para imaginar una buena historia, para conectarse con los personajes, para entender el porqué de las cosas, sin embargo, yo me inclino a pensar que la literatura de calidad no puede estar llena de detalles inservibles.

Con best sellers como Harry Potter y Crepúsculo, la literatura inglesa y muy especialmente la norteamericana está de moda en la literatura juvenil y empieza a tener un gran peso en la nuestra. ¡Es muy diferente! La tradición de la literatura anglosajona es llenar el papel de detalles: "Show, don't tell" ("Muestra, no cuentes"). Ante tal frase, me atrevo a replicar: ¿No se trata de eso? ¿Acaso no es contar una historia el propósito de los libros?

Muchas obras en inglés (y traducciones en español) están llenas de detalles innecesarios y que en mi opinión hacen flojo al lector. ¿Por qué darle todo peladito y en la boca? Para mí es dudar de la capacidad que el lector tiene para imaginar. Esto lo digo porque también soy lectora y a mí me gusta mucho que me den un poco de libertad para imaginar, para visualizar las escenas en mi cabeza, para encontrar los gestos y movimientos de los personajes en mi cabeza.

Como escritora, por supuesto que deseo ver la evolución de mi trabajo, de mis letras, pero, cambiar mi estilo para seguir las tendencias y escribir novelas de ochocientas páginas llenas de detalles innecesarios acerca de lo que vistieron los personajes, cuántas veces fueron al baño, si se lavaron o no los dientes después de comer, qué tantos centímetros les crece el cabello por mes, en dónde se amarraron las agujetas de los tenis, etc, etc, etc, me parece una mala idea.

A veces, la paja es uno de los recursos más frecuentes en escritores que apenas empiezan. A mí también me pasó cuando comenzaba; pensaba que si no contaba absolutamente cada detallito, mi historia no estaría bien escrita y el lector no podría imaginarse la historia. Por usar tanta paja terminaba confundida y bastante frustrada por no poder acabar mi historia. Mi consejo es: no se hagan bolas (traducción para los que no viven en México: no se confundan, no se compliquen); aprendan a describir lo necesario para enriquecer su historia. Lean y relean lo que escriben y eliminen cosas que no aportan nada. ¡Muera la paja! Y que vivan los buenos libros.

domingo, 25 de julio de 2010

Las Mejores Alas


A principio de año, más o menos como en Febrero me topé con uno de los peores libros que he leído en toda mi vida. No, no estoy exagerando; aún después de estos meses, recuerdo lo terrible que fue leerlo completito (sí, por algún extraño motivo me obligué a terminarlo). No voy a decir nombres, ni del título ni del autor, sólo les doy una pista: estaba en inglés y lo leí en formato electrónico. Fue tan mala experiencia que hasta llegué a pensar "¿qué tal si no encuentro un libro bueno que leer nunca más? Sí, ahora me doy cuenta que pensar eso fue una exageración.

Lo raro fue que después de ese libro empecé a toparme con libros geniales. Contrario a lo que pensé (y fuera de ese libro horrible en Febrero), este año he tenido muy buena suerte con los libros que he leído, me he topado con historias excelentes como: Shiver (Temblor) de Maggie Stievfater, Maridos (una colección de cuentos genial) de Ángeles Mastretta, Los Hombres que No Amaban a las Mujeres de Stieg Larsson (los otros dos tomos de la trilogía también fueron buenos, pero para mí el primer libro fue mejor), I Am the Messenger de Markus Zusak (por aquí hay una reseña de esta novela), Olfato de Andrés Acosta, Siete Habitaciones A Oscuras (una colección de cuentros de terror) de varios autores mexicanos, Historia del Rey Transparente de Rosa Montero (éste es uno de los mejores libros que he leído en toda mi vida, muy, muy recomendable y espero poder hacer una reseña digna de este libro muy pronto).

Por último entre mi lista de libros buenos está uno que realmente resalta y que apenas acabo de terminar hoy. Se trata de Las Mejores Alas, del autor mexicano Antonio Malpica. El año pasado leí El Nombre de Cuautla y este año leí un cuento suyo en Siete Habitaciones A Oscuras, por eso puedo dar testimonio de que es un excelente autor; sus mejores cualidades son que escribe con una gran claridad y que sabe mantener el interés del lector en cada página. No hay una sola línea de más, no utiliza paja para rellenar la historia (¡Odio la paja!).

Al comprar Las Mejores Alas sabía que lo que leyera no me decepcionaría y no me equivoqué. Es una historia cortita que se lee en una tarde, cuya genialidad es hacer que el lector se ponga en los zapatos de otros y que entienda su mundo a la perfección. La historia trata de un niño de la calle llamado Gus y de las aventuras que vive con sus amigos, otros niños de la calle.

Cuando uno piensa en los niños de la calle, uno se imagina un mundo gris de pobreza y desolación, donde la felicidad y los sueños no son posibles. En esta novela se nos presenta a estos niños como seres humanos, capaces de soñar, de reír y de construir un mundo propio en donde se puede ser feliz. La historia está envuelta de luz, de color y de ternura, sin tener que recurrir a sentimentalismos para lograr su objetivo.

La mejor enseñanza del libro es para chicos y grandes: "Las mejores alas son las del corazón. Ésas no te las puede cortar nadie". ¡Cuánta sabiduría hay en esas palabras!

sábado, 12 de junio de 2010

Por fin en Argentina


Buen fin de semana. Hoy les traigo otra excelente noticia. Para las personas de Argentina que habían estado esperando El Quinto Dragón desde hace un buen tiempo, tengo el gran placer de informarles que por fin ya llegó a librerías.

Agradezco muchísimo a Tehanu, del blog Juvenil-LA, un excelente sitio de literatura juvenil en Latinoamérica, por darme la noticia. Como le dije, yo ni siquiera sabía que ya estaba por ese bello país y me enteré gracias a que me dio la noticia.

Tehanu me hizo el favor de decirme que se encontraba a la venta en la Librería El Ateneo, en la sección de cuentos (por equivocación, claro). Está disponible también en Librería Santa Fe, en Librería Paidos y Librería Hernández.

Por Internet, en Argentina, también pueden encontrar el libro en los siguientes sitios:

http://www.tematika.com/libros/infantil_y_juvenil--18/cuentos--3/el_quinto_dragon--512211.htm

http://www.lsf.com.ar/libros/76/ZLIBREEL-QUINTO-DRAGON/


http://www.libreriapaidos.com/libros/8/607130076.asp?TipoBusqueda=101


http://www.libreriahernandez.com/ficha_del_libro.spy?bookId=281771


http://www.cuspide.com/isbn/6071300762


Una nota antes de irme. Por ser un libro delgadito, tal vez lo clasificaron como cuento en lugar de novela. Si van a las librerías y no lo encuentran en la sección de novelas, pregúnten, porque tal vez esté en la sección equivocada.

Muchas gracias a quienes han mencionado mi libro en sus blogs y a quienes lo han comentado con sus amigos; espero que la novela tenga un buen recibimiento en Argentina y en el resto de Latinoamérica.

Saludos a todo el continente y tengan un bonito fin de semana :)

viernes, 28 de mayo de 2010

Cuatro países más se suman a la lista


Hola a todos, otra vez ya casi llegamos al fin de semana :)

Hoy les trigo una noticia breve, pero muy, muy buena y que será de gran interés para las personas que vivan en ciertos países. Además de Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay, El Quinto Dragón ya está a la venta en cuatro países más:

Chile
Estados Unidos
Puerto Rico
Venezuela

Como en los demás países, el libro se encuentra disponible a través de Librería Norma.

Una nota para las personas que viven en Estados Unidos; el libro se envía desde la sede principal de Editorial Norma que está en Colombia.

Estoy muy contenta de que El Quinto Dragón haya llegado a tantos países. Espero los lectores de estos últimos países también disfruten esta historia.

Saludos y buen fin de semana.

domingo, 23 de mayo de 2010

Buen fin de semana, aunque ya casi termina.

Hoy les traigo una pequeña nota que encontré gracias a Javier Munguía, quien siempre comparte noticias, entrevistas y críticas excelentes.

En esta ocasión se trata de la escritora María Fasce, quien presenta un nuevo libro de cuentos. Para ser honesta, no he leído ninguno de sus libros o cuentos, pero después de haber leído esta pequeña entrevista, muero por leer su último libro.

Una mirada incesante

En A nadie le gusta la soledad, la autora despliega historias ligeras atravesadas por una sutil ironía. “Sólo puedo imaginarme una cosa peor que una felicidad eterna: una soledad eterna”, dice.

Por Silvina Friera

Un tono ligero emerge de la superficie de sus cuentos, pero más allá, en el fondo de muchas de sus historias, se despliega una sutil, a veces feroz, ironía. Gran observadora y traductora de cada uno de los pliegues de las emociones y los estados de ánimo, examina a fondo a sus personajes, sin perder la delicadeza. Un fragmento de “Caminatas”, uno de los relatos que integra A nadie le gusta la soledad (Emecé), el nuevo libro de María Fasce, ilustra este modo de traducir los sentimientos. “Los hombres se dividen entre aquellos con los que podés caminar muchas cuadras y los que dejás en la esquina para tomarte un taxi. Todavía no sabés a qué raza pertenece Norberto. O lo sabés, pero tenés ganas de equivocarte, hace demasiado tiempo que no caminás, ni siquiera hasta la esquina, con ningún hombre.” Desde Arcos de la Frontera –un pueblo andaluz que curiosamente, según señala, se parece mucho a su Lanús natal–, donde vive actualmente, Fasce dice que la soledad es para sus personajes la contracara de la felicidad. “Y de hecho, a veces son la misma cosa: algo que les atrae y que al mismo tiempo les repele. Sólo puedo imaginarme una cosa peor que una felicidad eterna, y es una soledad eterna”, señala la escritora en la entrevista con Página/12.

“Hasta donde tengo memoria, siempre me la pasé mirando –confiesa la escritora, autora de otro libro de cuentos, La felicidad de las mujeres, y de la novela La verdad según Virginia–. Es una costumbre que después se vuelve una obsesión. A la hora de escribir, los detalles son todo, porque para que el lector se meta dentro de la historia tiene que ver lo que pasa y los personajes. Es algo que aprendí fundamentalmente de los escritores norteamericanos. Truman Capote es un genio de las pequeñas descripciones, y a veces son demoledoras.” En 2006, la escritora fue becada por la Maison des Ecrivains Etrangers et des Traducteurs de Saint-Nazaire para escribir su novela La naturaleza del amor. Allí, también, escribió el primer cuento de su último libro. “El director de la Maison des Ecrivains es Patrick Deville, un conocido escritor francés que sabe muy bien que es imposible ‘exigir’ al escritor elegido que entregue un texto terminado en el plazo de la beca”, advierte Fasce. “Mi temporada en Saint-Nazaire fue muy fructífera. Hacía tanto frío que, además de comer crêpes y croissants, no había gran cosa para hacer, más que leer y escribir.”

–¿El cuento es un género más propicio para trabajar los pequeños detalles, lo cotidiano, lo doméstico?

–El cuento, en su concepción y desarrollo, se parece mucho al poema. Una frase o una imagen son el detonante, después viene el trabajo casi de orfebrería para que la historia fluya y el efecto sea devastador. Al menos ése es mi objetivo: producir el efecto hipnótico que los grandes cuentos, que leo y releo, producen en mí; y después ese estado de ánimo, entre tristeza y ternura, que a veces me dura varios días. Los cuentos de Lorrie Moore, de Patricia Highsmith, de Fitzgerald, me dejan así.

–En “Celina”, uno de los protagonistas dice: “El amor de pareja nos hace vulnerables, pero los hijos nos devuelven parte del poder perdido, son nuestra revancha contra la infelicidad”. ¿Hay un intento de indagar más a fondo en el mundo de los hombres?

–Esa frase podría haberla dicho una mujer, podría haberla dicho yo también. Va con ese personaje, que es un hombre, pero que tiene una sensibilidad que algunos llamarían “femenina”. Esa necesidad casi caricaturesca de explicarnos todo es propia de las mujeres, pero hay otras cosas que se suponen propias de las mujeres que no sé hasta qué punto lo son. Siempre me interesó estudiar a los hombres. Y a las mujeres, y a los niños... Cada edad y cada sexo son un mundo por descubrir, un mundo tan amplio y complejo, y tan inspirador como para otros la Edad Media o la vida de un personaje histórico. Elegí un material de investigación que tengo al alcance de la mano: yo misma y los que conozco, o los que a veces se cruzan por mi camino, aunque sea en un colectivo.

–¿“Celos” sería un cuento en donde pone en práctica esa necesidad de las mujeres de explicarlo todo, hasta un sentimiento tan complejo y ambiguo como los celos? ¿Por qué piensa que esta característica es propia de las mujeres?

–Me lo dice mi propia experiencia, y la de mis amigas, las charlas de café y de colectivo que me encanta interceptar y que son mi modo de documentarme. Las mujeres tratamos de explicarlo todo y, naturalmente, para nuestra conveniencia: si nos dejó es porque “quiere hacerse mal a sí mismo”, o porque “no quiere crecer”, o “porque tiene miedo a comprometerse”, un clásico (risas). No conozco a ninguna, yo incluida, que en el momento del abandono se diga “no me quiere más” o “encontró a otra”. “Celos”, como casi todos los cuentos, surgió en una situación determinada: un almuerzo en casa de amigos y mi novio subyugado por una mujer perfecta. ¿Cuál sería la estrategia más eficaz para acabar con los celos?, pensé. Hacer que mi posible rival se “enamore” de mí, al punto de perder cualquier interés por mi novio. Después surgen los detalles, los cambios, que son los que alimentan el cuento. La protagonista sólo tiene de mí esa situación inicial y el hecho de atarse el pelo con anillos de medias cortadas.

–A nadie le gusta la soledad tiene un aire de familia con Autoayuda, los cuentos de Lorrie Moore. ¿Será porque son títulos que se pueden prestar a equívocos y no considerarse literarios? También en muchos de sus relatos hay climas y atmósferas semejantes a los que genera Moore en sus cuentos.

–Es una de mis escritoras preferidas, así que gracias por el elogio. No pensaba en ese título de Lorrie Moore a la hora de titular mi libro. ¿Que se pueden considerar no literarios? No se me ocurrió. Yo busco un título representativo del libro y, por sobre todo, que dé ganas de leerlo. Si algún lector desprevenido compra Autoayuda pensando que se trata de un manual de autoayuda, ¿qué importa? Después de leerlo, después de haberse emocionado con las historias que ahí se cuentan, seguro que no se arrepentirá de haberlo comprado. Y, en cierto sentido, un buen libro es siempre un libro de autoayuda, aunque sea para sufrir más. En realidad, me cuesta poner los títulos y siempre es lo último que hago. Como para mi anterior libro de cuentos, pensé cuál era el elemento en común de todos los cuentos, y me dije que era la soledad. Sólo faltaba darle la vuelta a la formulación, y leyendo Tokio Blues, de Murakami, otro de mis preferidos, apareció la frase del epígrafe. Me gusta que mis títulos hagan pensar en tratados o ensayos sobre temas acerca de los cuales no se puede decir nada y sin embargo no hacemos más que hablar de eso: la felicidad, la verdad, la soledad, la naturaleza del amor.

sábado, 15 de mayo de 2010

Anuncio Premio FeNaL-Norma 2010


Primero que nada, siento mucho haber estado ausente en el blog por tanto tiempo. Sé que fueron varias semanas y que no estoy cumpliendo con mi propósito de año nuevo (escribir más en el blog). La buena noticia es que ahora que estoy de regreso tengo bastante material para las próximas semanas.

Como se imaginan por el título, ya anunciaron al ganador(a) del Premio FeNaL-Norma 2010. Lo anunciaron ayer en la inauguración de la Feria del Libro Nacional de León. Por desgracia, este año no podré asistir, ya que no me encuentro en mi ciudad natal. Sin embargo, mandé un espía a la inauguración (jajaja), bueno, una corresponsal, para que me informara cómo están las cosas en la FeNaL este año y quién había ganado el concurso.

Sé que algunos de ustedes, seguidores del blog, decidieron participar en el concurso y que con este anuncio se rompen algunas ilusiones. En fin, ahí les va...la ganadora de este año es Alejandra Torres. Según la información de mi corresponsal, ella es una chica de Mérida y su libro se llama Azufre y Sal. (Aun me falta confirmar la información acerca del título del libro). Mi corresponsal tuvo oportunidad de hablar con ella y le dijo que conocía "El Sueño de Mi Pluma" y que se pondría en contacto pronto. También le dijo que Editorial Norma le avisó que había ganado un día antes de la inauguración de la FeNaL y que debía asistir al evento.

El libro aún no está impreso; me imagino que les faltó tiempo, este año la convocatoria se anunció tarde y cerró apenas el mes pasado. De cualquier forma, imagino que cuando lo tengan listo harán una presentación en forma.

Esa es toda la información que tengo al respecto.

Pues ahí lo tienen. ¡Muchísimas felicidades a Alejandra! Ojalá te pongas en contacto pronto. ¡Tenemos mucho que platicar! Mucha suerte con tu libro :)

A los que participaron y no ganaron en esta ocasión, por favor, ¡no se desanimen! Créanme, sé en carne propia lo que se siente un rechazo literario. ¿Alguna vez les conté que escribí mi primera novela antes que El Quinto Dragón? También la mandé a un concurso y por supuesto que la rechazaron. Los primeros intentos son difíciles; por ser la primera novela, pones todo el corazón y todas las esperanzas en ella. Hay gente que corre con mucha suerte, pero, la mayoría de las veces no es así. ¿Por qué? Porque los primeros intentos son para aprender. Después de un primer intento es más fácil ver las cosas objetivamente, identificar los puntos débiles de una historia y mejorar en la próxima novela.

Eso es todo por el momento. ¡Les deseo un bonito fin de semana!

miércoles, 7 de abril de 2010

La Importancia del Fracaso y la Imaginación

Tropecé con este discurso por casualidad; el enlace estaba pegado en el muro de un amigo en Facebook y me pareció interesante, por eso seguí el enlace a una página curiosa: BlogHowarts. Se trata nada más y nada menos que de un discurso que J.K. Rowling, la autora de Harry Potter dio en Harvard hace un par de años, cuando recibió un doctorado honorario.

Debo confesar que admiro mucho a esta autora; con ella descubrí la existencia de la literatura juvenil y, a pesar de que los últimos dos libros de la saga no fueron del todo de mi agrado, sigo admirando su determinación y su amor por la escritura.

Este discurso llega en el momento preciso, en donde falta claridad, un momento más bien oscuro. Por eso, estas palabras, viniendo de una escritora a quien admiro son una guía hacia el camino correcto. Lo comparto con ustedes, quien sabe si por allí sea una luz para alguien más. Es algo largo, pero bien vale la pena.

Los Beneficios del Fracaso y la Importancia de la Imaginación
por JK Rowling

Presidenta Faust, miembros de la Corporación Harvard y el Consejo de Supervisores, miembros de la facultad, orgullosos padres, y sobretodo, graduandos.

Lo primero que quisiera decir es “gracias”. No solo Harvard me ha dado un honor extraordinario, sino que las semanas de miedo y náuseas que he experimentado por tener éste compromiso de dar un discurso me han hecho perder peso. Una situación ganadora en todo sentido! Ahora solamente debo tomar aire, mirar los banderines rojos, y engañarme a mi misma para creer que estoy en la convención de Harry Potter más educada del mundo.

Dar un discurso es una gran responsabilidad. O eso pensé hasta que recordé mi propia graduación. La oradora de ese día era la distinguida Baronesa y Filósofa Británica Mary Warnock. El repaso de su discurso me ha ayudado enormemente a escribir éste, porque resulta que no recuerdo ni una sola palabra de lo que dijo. Este liberador descubrimiento me permitió proceder sin el miedo de que inadvertidamente los influenciara a ustedes a abandonar prometedoras carreras de negocios, leyes, o política, simplemente por el gusto de convertirse en un mago gay.

¿Lo ven? Si todo lo que recordarán en los años venideros es el chiste del “mago gay”, entonces ya estoy mejor que la Baronesa Mary Warnock. Metas alcanzables: el primer paso hacia el mejoramiento personal.
De hecho, me he devanado la cabeza y el corazón pensando en lo que debía decir hoy. Me he preguntado lo que me hubiese gustado tener en mi propia graduación, así como las importantes lecciones que he aprendido durante los 21 años que han expirado desde ese día hasta hoy.

Y he llegado a dos respuestas. En éste maravilloso día en el cual nos reunimos para celebrar su éxito académico, he decidido hablar de los beneficios de fallar. Y mientras ustedes están a punto de ingresar a la llamada “vida real”, quiero también recalcar la crucial importancia de la imaginación.
Estas pueden parecer unas opciones muy Quijotescas o paradójicas, pero por favor escuchen lo que tengo que decir.

Recordar a la joven de 21 años que era cuando me gradué, es una experiencia un poco incómoda teniendo en cuenta que ya tengo 42 años. Hace la mitad de mi vida, me enfrentaba a un extraño balance entre la ambición que tenía para mí misma, y lo que mis personas cercanas esperaban de mí.

Estaba convencida de que lo único que quería hacer, para siempre, era escribir novelas. Sin embargo, mis padres, quienes provienen de entornos pobres y quienes nunca fueron a la universidad, tomaron mi hiperactiva imaginación simplemente como regalo personal que no podría pagar una hipoteca o garantizarme una pensión.

Esperaron que yo me graduara en el ambiente vocacional. Y quise estudiar Literatura Inglesa. Se estableció un compromiso que en retrospectiva no satisfizo a nadie, así que acabé estudiando Lenguas Modernas. Apenas el auto de mis padres volteó la esquina del camino, dejé de estudiar alemán y me escabullí por el Corredor de Clásicos.

No recuerdo haberles dicho a mis padres que estaba estudiando Clásicos. Creo que se enteraron el día de la graduación. De todas las materias de éste planeta, creo que no podrían encontrar una más inútil que Mitología Griega al momento de asegurarse las llaves de un baño de ejecutivo.

Quiero aclarar, entre paréntesis, que no culpo a mis padres por su punto de vista. Hay una fecha de expiración al momento de culpar a tus padres por guiarte en la dirección equivocada. Cuando eres lo suficientemente mayor para tomar las riendas, la responsabilidad siempre está a tu lado. Y aún más, no puedo criticar a mis padres por esperar que yo nunca experimentara la pobreza. Ellos ya eran pobres, y yo entonces ya era pobre, así que concuerdo con ellos en que no es una buena experiencia. La pobreza enfatiza el miedo, y el estrés, y en ocasiones la depresión. Significa miles de humillaciones y necesidades. Salir de la pobreza por tus propios medios, es algo de lo que se debe estar orgulloso, pues la pobreza en sí sólo es romantizada por los tontos.

Lo que más temía de mi misma a su edad no era la pobreza, sino el fallar.

A su edad, a pesar de una carencia distintiva de motivación en la universidad, donde pasé mucho tiempo en las cafeterías escribiendo historias, y muy poco tiempo en las clases, tenía habilidad para pasar los exámenes, y eso, por años, ha sido la medida del éxito en mi vida, por mis esfuerzos.

No soy lo suficientemente ilusa para pensar que porque ustedes son jóvenes, dotados y bien educados, nunca tendrán necesidades o desencantos. El talento y la inteligencia nunca han inoculado a nadie contra los caprichos del destino, así que en ningún momento supongo que todos los aquí presentes han disfrutado su existencia llena de privilegios y consentimientos.

Sin embargo, el hecho de que ustedes se están graduando de Harvard sugiere que no están muy acostumbrados al fracaso. Tal vez hayan tenido miedo a fallar tanto como el deseo del éxito. De hecho, su concepto de fracaso puede no estar muy lejos de la idea del éxito de una persona promedio. Así de alto ya han volado académicamente.

Finalmente, todos hemos decidido lo que para nosotros significa el éxito, pero las palabras no son suficientes para darles un conjunto de criterios si fuera necesario. Así que creo que es justo decir que, de cualquier medida convencional, sólo 7 años después del día de mi graduación, fracasé a una escala épica. Un excepcionalmente corto matrimonio explosionó, y yo estaba desempleada, madre soltera, y tan pobre como es posible serlo en la moderna Gran Bretaña, sin quedarse sin un hogar. Los temores que mis padres sentían por mí, y que yo tenía para mí misma, se convirtieron en realidad, y por todos los estándares usuales, yo era el mayor fracaso que conocía.

No voy a pararme aquí para decirles lo que es el éxito. Ese periodo de mi vida fue muy oscuro, y no tenía idea de pasaría lo que la prensa llama ahora un “final de cuento de hadas”. No tenía idea de qué tan extenso era el túnel, y durante mucho tiempo, cualquier luz al final de él era más una esperanza que una realidad.
Así que por qué hablo acerca de los beneficios del fracaso? Simplemente porque el fracaso significa un camino hacia lo no esencial, me paré pretendiendo que era algo muy diferente a lo que era en realidad, y comencé a dirigir toda mi energía a terminar el trabajo que me interesaba. No triunfé realmente en nada más, pues nunca encontré la determinación de tener éxito en otro campo que fuera de mi interés. Era libre, pues mis más grandes miedos se habían materializado, y aún estaba con vida, y aún tenía una hija a la cual adoraba, y tenía una máquina de escribir y una gran idea. Y entonces la roca del suelo se convirtió en los fundamentos sobre los cuales reconstruí mi vida.

Tal vez ustedes nunca fracasen a la escala que yo lo hice, pero algunas fallas en la vida son inevitables. Es imposible vivir sin fallar en ocasiones, a menos que vivas tan cautelosamente que no estás viviendo en realidad, en cuyo caso, fallas por defecto.

El fracaso me dio una seguridad interior que nunca experimenté al pasar los exámenes. El fracaso me enseñó cosas acerca de mi misma que no hubiese podido aprender de otra manera. Descubrí que tengo una fuerte voluntad, y más disciplina de la que esperaba. Y también descubrí que tenía amigos cuyo valor es mucho más alto que el de los rubíes.

La noción de que has surgido más sabia y más fuerte desde el fondo significa que eres, para siempre, segura de tus habilidades de sobrevivir. Nunca te conocerás verdaderamente, ni las fortalezas de tus relaciones, hasta que ambas sean puestas a prueba ante la adversidad. Ese conocimiento es un verdadero regalo, por todo lo que se ha ganado con esfuerzo, y que vale más que cualquier calificación alguna vez obtenida.

Si me diera un máquina del tiempo o un Gira-Tiempo, me diría a mi misma a los 21 años que las felicidad personal reside en saber que la vida no es una lista de adquisiciones o logros. Sus calificaciones, su currículum, no son su vida, aunque conocerán a muchas personas de mi edad o mayores quienes confunden estos dos aspectos. La vida es difícil, y complicada, y más allá del control de cualquier persona, y de la humildad de saber que se te permitirá sobrevivir a sus vicisitudes.

Tal vez piensen que escogí mi segundo tema, la importancia de la imaginación, porque parcialmente la usé para reconstruir mi vida, pero eso no es todo al respecto. Aunque defiendo el valor de las historias para dormir hasta mi último aliento, he aprendido el valor de la imaginación en un sentido mucho más amplio. La imaginación no es sólo la capacidad única de los humanos de visionar lo que no es realidad, y por lo tanto, la fuente de todas las invenciones e innovaciones. Es sin duda la capacidad más transformadora y reveladora, es el poder que nos permite enfatizar con humanos cuyas experiencias nunca hemos compartido.

Una de las experiencias formadoras más grandes de mi vida preceden a Harry Potter, aunque está presente en lo que subsecuentemente escribí en los libros. Esta revelación provino en la forma de uno de mis primeros trabajos diurnos. Aunque me dedicaba a escribir historias durante mis horas de almuerzo, pagaba la renta a mis 20 años al trabajar en un departamento de investigación en las instalaciones de Amnistía Internacional en Londres.

Allí, en mi pequeña oficina, leía asombrada cartas desprovistas de regímenes totalitarios, de hombres y mujeres que se arriesgaban a ser arrestados con tal de informar al mundo lo que les estaba pasando. Vi fotografías de aquellos que desaparecieron sin rastro, enviadas a Amnistía por sus desesperadas familias y amigos. Leí el testimonio de víctimas de tortura y vi imágenes de sus heridas. Abrí resúmenes escritos a mano de juicios de ejecución, de secuestros, y de violaciones.

Muchos de mis compañeros de trabajo eran ex-prisioneros políticos, personas que han sido desplazadas de sus hogares, o enviadas al exilio, porque tuvieron la temeridad de pensar independientemente de su gobierno. Los visitantes de nuestra oficina incluían a aquellos que iban a dar información, o que intentaban averiguar qué paso con quienes fueron forzados a dejar atrás.

Nunca olvidaré a una víctima de tortura Africana, un hombre no mayor a mí en ese momento, quien se volvió loco después de todo lo que tuvo que soportar en su tierra. Temblaba incontrolablemente al hablar a una cámara de video acerca de la brutalidad que se le infringió. Era un pie más alto que yo, y parecía tan frágil como un niño. Se me dio la tarea de escoltarlo a la Estación Subterránea, y éste hombre cuya vida había sido sacudida tan cruelmente, me tomó de la mano con una exquisita cortesía, y me deseó un futuro feliz.

Y desde entonces recuerdo caminar por ése vacío corredor y de repente escuchar, desde detrás de una perta cerrada, un grito de dolor y horror como nunca antes había oído. La puerta se abrió, y la investigadora sacó la cabeza y me dijo que corriera a preparar una bebida caliente para el hombre sentado junto a ella. Me acababa de dar la noticia de que en retaliación por hablar en contra del régimen de su país, su madre había sido atrapada y ejecutada.

Todos los días laborales de mis 20 años se me recordaba lo afortunada que era, de vivir en un país con un gobierno elegido democráticamente, donde la representación legal y un juicio público son los derechos de todos.

Todos los días, veía evidencias de las maldades que la humanidad infringe en sus compañeros humanos, para ganar o mantener el poder. Comencé a tener pesadillas, literalmente, acerca de algunas de las cosas que vi, oí, y leí.

Y además, aprendí más acerca de la bondad de la humanidad en Amnistía Internacional de que había aprendido antes.

Amnistía moviliza a miles de personas que nunca han sido torturadas o encarceladas por sus creencias de actuar a favor de quienes sí lo han sido. El poder de la empatía humana, que conlleva a la acción colectiva, salva vidas, y libera prisioneros. La gente ordinaria, cuyo bienestar y seguridad están asegurados, se unen en cantidades enormes para salvar a personas que no conocen, y que nunca conocerán. Mi pequeña participación en ese proceso fue una de las experiencias más humildes e inspiradoras de mi vida.

A diferencia de cualquier otra criatura de éste planeta, los humanos podemos aprender y comprender, sin tener que experimentar. Podemos pensar por nosotros mismos dentro de las cabezas de otras personas, e imaginarnos a nosotros mismos en los lugares de otros.

Por supuesto, este es un poder, como mi creación de magia ficticia, que es moralmente neutral. Uno puede usar esa habilidad para manipular, o controlar, tanto como para comprender o simpatizar.

Y muchos prefieren no ejercitar su imaginación en absoluto. Ellos escogen permanecer cómodamente dentro de los límites de su propia experiencia, sin preocuparse por pensar cómo se siente haber nacido siendo otro. Ellos se rehúsan a escuchar gritos o a mirar dentro de jaulas. Pueden cerrar sus mentes y corazones ante cualquier sufrimiento que no los toque personalmente. Pueden rehusarse a conocer.

Podría estar tentada a envidiar a las personas que pueden vivir de esa manera, a excepción de que no creo que ellos tengan menos pesadillas que yo. Escoger vivir en espacios limitados que conllevan a una forma de agorafobia mental, que trae sus propios terrores. Creo que las personas sin imaginación ven más monstruos. Y a menudo están más asustadas.

Además, aquellos que escogen no enfatizar podrían activar a monstruos reales. Sin tener que comprometernos a reivindicar la maldad en nosotros mismos, operamos en secreto con esto, a través de nuestra propia apatía.

Uno de los muchos aspectos que aprendí al final del Corredor de Clásicos en el cual me aventuré a los 18 años, en búsqueda de algo que no podía definir en ese momento, fue esto, escrito por el autor Griego Plutarco: “Lo que logramos en el interior cambiará la realidad exterior”.

Esa es una asombrosa frase que se comprueba miles de veces cada día de nuestras vidas. Expresa, en parte, nuestra inescapable conexión con el mundo exterior, el hecho de que tocamos las vidas de otras personas simplemente al existir.

¿Pero a cuántos más de ustedes, graduandos de Harvard de 2008, les atrae la idea de tocar las vidas de otras personas? Su inteligencia, su capacidad del trabajo arduo, la educación que se han ganado y recibido, les ha dado un estado único, y unas responsabilidades únicas. Incluso su nacionalidad los aparta. La gran mayoría de ustedes pertenecen sólo al super-poder restante del mundo. Las manera como voten tiene un impacto más allá de sus límites. Este es su privilegio, y su carga.

Si escogen usar su estado e influencia para elevar su voz a favor de los que no tienen voz. Si escogen identificar no sólo lo poderoso, sino también lo que no tiene poder. Si conservan la habilidad de imaginarse a sí mismos en las vidas de otras personas que no tienen sus ventajas, entonces no sólo serán el orgullo de sus familias quienes celebran su existencia, sino de miles y millones de personas cuya realidad ustedes habrán ayudado a transformar para bien. No necesitamos magia para cambiar al mundo, pues ya llevamos el poder necesario dentro de nosotros mismos: tenemos el poder de imaginar algo mejor.

Ya casi termino. Tengo una última esperanza para ustedes, que es algo que ya tenía a los 21 años. Los amigos con los que me senté el día de la graduación lo han sido durante toda mi vida. Por ejemplo los padrinos de mis niños, las personas con quienes he contado en tiempos difíciles, amigos que han sido tan amables como para no demandarme por usar sus nombres para los Mortífagos. En nuestra graduación nos unía un enorme afecto, por nuestras experiencias compartidas en un tiempo que ya no podrá volver, y por supuesto, por el conocimiento de que tenemos cierta evidencia fotográfica que sería excepcionalmente valiosa si cualquiera de nosotros se convirtiera en Primer Ministro.

Así que hoy, no les puedo desear nada mejor que amistades similares. Y mañana, espero que aunque no recuerden ni una palabra de lo que dije, recuerden las palabras de Seneca, otro de aquellos antiguos Romanos con los que me encontré en el Corredor de los Clásicos, como refugio de mi carrera, en búsqueda de la vieja sabiduría:

“Como un cuento, así es la vida. Lo que importa no es qué tan larga es, sino qué tan buena es”.

Les deseo buenas vidas a todos.

Muchas gracias.

domingo, 4 de abril de 2010

Literatura Para Todos

Hola a todos, espero que hayan pasado una muy buena semana santa y que hayan disfrutado de estos días libres.

Hoy les traigo un artículo muy interesante y de cierta manera motivador e inspirador, publicado en El Universal. Se trata de una escritora peruana llamada Patricia de Souza, que nos dice que la lectura no es sólo para los grandes intelectuales, sino para todos. Habla también acerca de escribir como una vocación y no precisamente como una profesión (interesante...) Lo comparto con ustedes a ver qué opinan.

“La literatura es para todos”

“Muchas personas que escriben y artistas han hecho un daño al hacer pensar que la literatura es un asunto para enterados, para gente que tiene estudios universitarios, para gente que viene de una clase social alta”. Nada más erróneo, agrega Patricia de Souza (Perú, 1964) quien convencida de la necesidad de acercar la literatura a las masas, presenta su más reciente novela Ellos dos, editorial Jus.

“Yo por eso escribo en un lenguaje sencillo. Esta novela toca temas como la relación con el otro, el amor, el abandono; lo que nos hace semejantes es que todos pasamos por esos momentos de desapego, de sufrimiento, de miedo, a morir, a perder a alguien y en realidad en el fondo somos iguales, por más títulos académicos que tenga uno; quizás tenga más recursos para entender una situación y transformarla”.

En charla con El Gráfico, subraya la necesidad de estimular la lectura. “Es importante que los jóvenes lean, porque eso les ayuda, les da un colchón para que después puedan aceptar ciertas cosas, frustraciones; para que puedan entender otros mundos, otras vidas”.

“La vida no se termina aquí; el que regresa a su casa, después de haber trabajado todo el día, con un sueldo miserable quizás la única posibilidad de sentirse mejor es leer un libro porque sabe que el mundo no se termina en el suyo y en realidad leer es viajar, es vivir otras vidas”.

Ellos dos refleja la preocupación que la escritora peruana ha desarrollado en su narrativa: el análisis del discurso en la novela ejercido por mujeres.

La literatura, dice la también autora de textos como Electra en la ciudad o El último cuerpo de Úrsula, “es para todos y cualquier persona, sin necesidad de tener instrucción forzosamente, basta que sea capaz de decodificar el lenguaje, con que sepa leer, toda persona es sensible a ella”, comenta la escritora.

“Habría que recuperar el goce de la lectura; es muy difícil leer hoy en día, para leer hay que tener tiempo, hay que estar un poco en silencio, en un lugar sereno, la vida contemporánea no da tiempo a las personas para nada”.

Afincada en Francia, pero con lapsos en Perú y nuestro país. De Souza, describe México como “un país exuberante; un país tumultuoso, digamos, eso de alguna manera se transmite en lo que escribo, o bien, esa escritura absorbe esa tumultuosidad”.

La autora con estudios en ciencias políticas, periodismo y filosofía advierte que “escribir es enigmático, es una vocación que no se puede sistematizar, yo creo que es un poco absurdo decir que un escritor puede ser profesional, porque significa que tu tienes que producir como una empresa, y tú no eres una empresa”.

Finalmente, Patricia de Souza habla de su ejercicio literario: “Yo escribo porque es una manera de salir del aislamiento. Es ese encierro que nos obliga la época contemporánea, sentarse horas frente a la computadora, más que nada estás en el mundo virtual... entonces el lenguaje es lo que transmite y vincula una sensibilidad, una relación con el otro que es mucho más espiritual. Por eso escribir me saca del aislamiento y me lleva con los otros, por eso no puedo dejar de escribir”.

martes, 23 de marzo de 2010

How to Train Your Dragon

Hola a todos, espero estén teniendo una muy buena semana. Hoy sólo les traigo un corto de una película que quiero ver. Se ve muy divertida y trata de dragones (jeje).


video

¿Qué les parece? ¿Se les antoja verla?

lunes, 8 de marzo de 2010

El Quinto Dragón, ¡por fin en Latinoamérica!


Feliz inicio de semana :)

Sí, como pueden ver en el título de esta entrada, El Quinto Dragón por fin ha llegado a Latinoamérica. Hoy ya aparece disponible en la página web de Librería Norma. Por lo pronto sé que es posible ordenarlo en esta página, sin embargo, en cuanto tenga la información de en qué librerías de cada país estará a la venta, se los comunicaré por el blog.

Les paso la lista de países en los que está a la venta, así como su respectivo link:

Bolivia
Colombia
Costa Rica
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
República Dominicana
Uruguay

Para las personas en Argentina, Chile, Ecuador, Perú, Puerto Rico y Venezuela (países en donde Editorial Norma tiene sedes) les pido paciencia mientras consulto con la editorial cuándo estará disponible el libro.

Así como lo hice en México, ahora les pido a las personas de Latinoamérica que por favor, pasen la voz acerca de El Quinto Dragón para que llegue a más lectores. Les agradezco, muy especialmente a los seguidores del blog que han esperado pacientemente la llegada del libro a cada uno de sus países. Espero disfruten de esta historia.

miércoles, 3 de marzo de 2010

¡¡Concurso de Novela!!


No saben el gusto que siento al poder darles esta noticia de la cual me acabo de enterar. Atención escritores de México: Habrá una segunda edición del Premio Nacional de Literatura para Jóvenes FeNaL-Norma.

Como saben, éste fue el concurso que gané el año pasado y gracias al cual pude publicar El Quinto Dragón. Me siento muy contenta de que este año también vaya a realizarse. Tal vez descubran a un nuevo escritor y tengamos una excelente historia en nuestras manos. El año pasado yo ya había mandado el original de El Quinto Dragón, pero no sospechaba todo lo que iba a pasar. Ni pensar que ahorita hay otra persona en la misma situación. ¡Qué emoción!

Bueno, les dejo lo que encontré en la página del Instituto Cultural de León:

Con el propósito de fomentar la lectura y el interés por los libros, así como incentivar la creación de obras de literatura juvenil, el Instituto Cultural de León (ICL) dio a conocer ante los medios de comunicación la 2ª Convocatoria del Premio Nacional de Literatura para Jóvenes 2010, Feria Nacional del Libro León – NORMA al igual que la XVIII edición del Concurso Estatal de Cartel.

Durante la rueda de prensa realizada en la Sala de Juntas del ICL, estuvieron presentes el Ing. Alfonso Barajas Medina, Presidente del Consejo Directivo; el Mtro. Arturo Osornio Cuadros, Director General; el Lic. Oscar Garduño, Director de Desarrollo en las Artes y la Lic. Daniela Solórzano, Coordinadora de Literatura, todos ellos representantes del Instituto Cultural de León.

2º Premio Nacional de Literatura para Jóvenes 2010

Las bases establecen que pueden participar escritores de cualquier nacionalidad o procedencia al 2º Premio Nacional de Literatura para Jóvenes 2010, Feria Nacional del Libro León – NORMA, que en su primer emisión, recibió un total de 39 manuscritos originarios de los estados de Baja California Sur, Distrito Federal, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz.

En aquella ocasión, Paulina Aguilar Gutiérrez, de 25 años, resultó ganadora por la obra El quinto dragón, historia que según el fallo del jurado, integrado por los escritores Francisco Hinojosa y Andrés Acosta, así como por la representante del Grupo Editorial NORMA, Lorenza Estandía: “ofrece una historia que logra atrapar la atención del lector desde sus primeras páginas, con un tema de interés para los jóvenes, una trama conmovedora y un interesante juego entre la fantasía y la realidad, a través de un lenguaje claro, limpio y sencillo”.

En palabras del Mtro. Arturo Osornio, el Instituto Cultural de León mantiene el enfoque de trabajar con todos los públicos, especialmente con los jóvenes, “pues vemos en ellos la fuerza y energía para incentivar una labor tan noble como lo es el fomento a la lectura”.

Agregó además que este año se espera tener una mayor participación de los jóvenes de todo el país, “para que la historia ganadora incentive en todos nosotros el placer por la narrativa bien escrita”.

Como en su primera convocatoria, el Premio Nacional de Literatura para Jóvenes entregará en 2010 un monto de 80 mil pesos para el trabajo ganador, asimismo el Grupo NORMA se hará cargo de la publicación y comercialización de la novela, misma que deberá ser original e inédita, con una extensión mínima de 100 cuartillas escritas en castellano, de tema libre, sin compromisos de publicación y dirigida a un público de entre 13 y 18 años de edad.

La fecha límite para la recepción de los trabajos, será el viernes 16 de abril de 2010 a las 18:00 horas. Mientras que el dictamen del jurado se dará a conocer a través de los medios de comunicación dos semanas antes de comenzar la Feria Nacional del Libro León 2010, que se llevará a cabo del 14 al 23 de mayo en las instalaciones del Poliforum León.

Para más información, visiten la página del Instituto Cultural de León.

Y pueden consultar las bases aquí: http://www.institutoculturaldeleon.com/images/difusion/febrero2010/norma.pdf

Me encantaría que alguno de los seguidores del blog se llevara este premio, así que adelante: ¡a escribir!